Muralla de Ávila
La Muralla de Ávila es lo primero que te vas a encontrar y que vas a ver según te vayas acercando al centro de la ciudad. Fue una construcción muy eficiente, ya que se hizo en un tiempo sorprendentemente corto.
Se cree que se completó en solo 9 años, desde 1090 hasta 1099, lo que muestra la habilidad y la dedicación de los constructores medievales.
Esta muralla forma parte del proyecto defensivo que le fue encargado a la infanta, y reina consorte del rey, Doña Urraca. Esta mujer fue la que mandó construir las tres mejores murallas que se pueden encontrar en España, y a día de hoy las que mejor se conservan: la muralla de Salamanca, Ávila y Segovia.
Gran parte de la muralla se construyó utilizando piedra de granito, que se extraía de canteras cercanas. Este material resistente contribuyó a la durabilidad de la muralla a lo largo de los siglos.
Además, la muralla tiene un diseño especial de doble recinto, con una muralla interior y otra exterior, lo que la hacía aún más impenetrable y fortificada.
Como toda buena muralla medieval, está flanqueada por 88 torres semicirculares y 9 puertas principales, lo que demuestra la importancia de la defensa en su construcción.
Otra de las curiosidades que tenemos que saber de esta muralla es que sus ladrillos están numerados, y te preguntarás, ¿cómo es esto posible? O ¿por qué harían un trabajo tan duro?
La respuesta es simple, durante la construcción de la muralla, cada ladrillo tenía un número asignado para llevar un registro preciso de los materiales utilizados. Esto nos muestra el cuidado y la atención con el que decidieron levantar estos enormes muros.
Delante de ti tienes una enorme puerta, la Puerta del alcázar, acércate a ella para saber más, pero no la atravieses aún.
Puerta del Alcázar
La Puerta del Alcázar de Ávila es una entrada histórica y majestuosa a la ciudad, también es parte de la muralla, se trata de la entrada principal a la ciudad, y es una de las 9 puertas: Puerta del Alcázar, Puerta del peso de la harina, Puerta de San Vicente, Arco del Mariscal, Puerta del Carmen, Puerta de la malaventura, Puerta de la Santa, Puerta del rastro y Puerta del puente.
La Puerta del Alcázar fue, durante el reinado de los Reyes Católicos (Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón), la puerta fue utilizada para dar la bienvenida a Cristóbal Colón después de su primer viaje a América en 1493.
Después de su histórico viaje, Colón regresó a España y fue recibido en la Puerta del Alcázar de Ávila por los Reyes Católicos. Fue un evento importante y significativo, ya que marcó el comienzo de una nueva era de exploración y descubrimiento en la historia de la humanidad.
Es increíble pensar que esta antigua puerta, que se construyó originalmente para propósitos defensivos, también desempeñó un papel en un evento tan trascendental como el encuentro entre los Reyes Católicos y Cristóbal Colón.
Esta curiosidad histórica agrega aún más encanto y significado a la Puerta del Alcázar de Ávila, y muestra cómo la historia puede estar llena de conexiones sorprendentes y emocionantes.
Antes de atravesar la puerta, en el lado izquierdo de la puerta, entre las torres, tenemos un monumento a Santa Teresa de Jesús, acércate a él para saber más.
Monumento a Santa Teresa de Jesús
Estás ante el monumento a Santa Teresa que está concebido como un homenaje al quehacer literario de la Santa. En este punto le pondremos cara, pero luego visitarás el convento y la iglesia donde vivió y la conoceremos más detalladamente.
La estatua está esculpida en un solo bloque de piedra blanca de veinte toneladas, y dos metros de altura, y se la representa escribiendo, con la pluma sobre el libro. Se enlaza con un grupo escultórico de ángeles situado a la izquierda, que se trata de una clara alusión al valor espiritual de la obra de la escritora abulense.
Ambos bloques aparecen unidos por una piedra grabada con una frase de su obra cumbre: “qué poderoso es el Señor de enriquecer las almas por muchos caminos y llegarlas a estas moradas”.
La obra se retrasó durante varios años y durante ese periodo hubo una serie de disputas polémicas porque no se ponían de acuerdo con la localización de la estatua, ya que muchos apelaban a que fuera situada en el centro de la plaza mayor.
La torre de la izquierda del monumento a Santa Teresa es la Torre del Homenaje, la torre más importante de la muralla y que alberga un secreto. Acércate a ella para saber más.
Torre del Homenaje
Esta torre que tenemos delante se llama la torre del Homenaje y forma una parte muy importante de la muralla.
En su interior se encuentra una pequeña capilla dedicada a San Segundo, patrón de la ciudad. Se cree que esta capilla se construyó para contrarrestar las influencias negativas del mal de ojo.
Además, también se cuenta, que en las noches de silencio, se puede escuchar al viento susurrar, e incluso dicen que hay ecos que provienen del pasado para recordarnos todo lo que estos muros han presenciado.
Atraviesa la puerta del Alcázar y continua por la calle de Don Gerónimo para, después, girar a la derecha por Calle Cruz Vieja, empezarás a ver a la derecha la Catedral de Ávila, continua hasta la plaza de la Catedral y a la izquierda encontrarás tu siguiente punto.
Restaurante Alcaravea
El restaurante Alcaravea nos va a dar pie para comenzar a explicarte sobre la gastronomía abulense, la cual, te sorprenderá. Si lo tuyo son probar las comidas típicas, este puede ser un buen sitio donde comenzar.
A lo largo de este tour te indicaremos lugares donde encontrar algunos de los platos típicos de la provincia. En este restaurante podrás encontrar los famosos Judiones del Barco de Ávila y la sopa castellana.
Los judiones del Barco son unas judías secas que se caracterizan por su gran tamaño y su color blanco, originarias del suroeste de la provincia de Ávila, más en concreto del municipio de El Barco de Ávila.
Para la elaboración de este tradicional plato, además de los judiones, podemos destacar ingredientes como costillas adobadas, panceta adobada, chorizo y morcilla asturiana, cebolla, ajos y laurel. Como podemos ver se trata de un plato fuerte y contundente, ideal para los fríos inviernos tan normales en estas tierras.
Ahora vamos a hablar de la sopa castellana, un plato de origen humilde, procedente de los antiguos pastores de las tierras de Castilla, y que ha ido pasando de generación en generación.
Se trata de una sencilla sopa de ajo, que se elabora con ajos y pan, que se sofríen juntamente con un poco de jamón y una pizca de pimentón. Se echa todo en una olla con agua hirviendo, a la que se añade un poco de perejil y sal.
Para acabar se cascan unos huevos y se echan con cuidado de que no se rompan.
Se deja hervir todo durante 10 minutos más y ya se puede servir, procurando que esté muy caliente.
Ahora vas a continuar el tour dirigiéndote hacia la catedral del Ávila, la cual tienes justo en frente. Acércate a ella para saber más.
Catedral de Ávila
La Catedral de Ávila, también conocida como la Catedral de Santa María, es una maravilla arquitectónica que fusiona los estilos gótico y renacentista. Con su mezcla de estilos a lo largo del tiempo, es como una ventana al pasado que revela la creatividad y el esfuerzo de generaciones.
Como todo buen edificio castellano leonés tiene una historia turbia, no hay un solo edificio que se libre de tener leyendas que llaman la atención por lo oscuras que son.
Se cuenta que durante la construcción de la catedral, se realizó un pacto con el diablo para obtener la cantidad de piedra necesaria. Según la leyenda, el diablo se ofreció a traer la piedra durante la noche, a cambio de la primera alma que cruzara las puertas de la catedral al amanecer.
Los ciudadanos, preocupados por el pacto, decidieron enviar a un perro a cruzar las puertas antes del amanecer, engañando al diablo.
Al ver que había sido engañado, el diablo enfurecido tomó una gran piedra y la arrojó contra la catedral, dejando una marca en una de las paredes. Esta marca se conoce como la "Piedra del Diablo" y todavía se puede ver en la catedral hoy en día.
Una curiosidad es que la catedral se fusiona con la muralla que rodea la ciudad, formando un complejo defensivo bien acoplado, compartiendo el Cimorro y la pared que cierra esta estancia al Este. Viendo el tipo de piedra, su color y disposición, comprendemos que estamos ante un muro de la muralla.
En su interior, encontrarás capillas decoradas con obras maestras religiosas y un hermoso claustro donde puedes tomar un respiro tranquilo. Algunas curiosidades interesantes son:
- El Retablo Mayor que es una obra maestra renacentista que presenta intrincados detalles escultóricos y pinturas. Su belleza y detalle lo convierten en uno de los puntos destacados del interior de la catedral.
- La Cripta de San Segundo, considerado el primer obispo de Ávila y patrón de la ciudad. Su tumba se encuentra en la cripta de la catedral, es un espacio tranquilo y sagrado donde los visitantes pueden reflexionar.
- En la sacristía se encuentra el Tesoro de la Catedral, que alberga una colección impresionante de objetos religiosos y arte sacro, incluyendo ornamentos litúrgicos, relicarios y objetos de valor histórico.
- En la capilla de San Pedro, encontrarás un hermoso retablo de estilo gótico que muestra la vida del apóstol San Pedro. Es una joya artística que narra visualmente la historia religiosa.
A lo largo del interior de la catedral, encontrarás una variedad de pinturas y esculturas que representan escenas bíblicas y figuras religiosas. Estas obras de arte son una ventana a la creatividad y devoción de diferentes épocas.
Además, como en todas las catedrales, hay un órgano impresionante que se utiliza en ocasiones especiales y en servicios religiosos. Su música añade una dimensión emocional y espiritual a la atmósfera del lugar.
Capilla de Mosén Rubí es una capilla famosa por su estilo gótico tardío y por albergar el sepulcro del caballero Rodrigo Arias Maldonado, también conocido como Mosén Rubí. El sepulcro presenta una impresionante escultura que representa al caballero y es uno de los elementos más destacados de la catedral.
Por último, si deseas una vista espectacular de la ciudad, no te pierdas subir a la Torre del Gálata y admirar el paisaje desde las alturas. La catedral es más que una estructura; es un lugar de devoción, un testigo de la historia y un punto de encuentro cultural.
Sal de la catedral de Ávila por la plaza de la misma, y dirígete hacia la calle Tostado, hasta llegar a la Calle Núñez, y ahí gira la esquina de la izquierda, y llegarás a tu siguiente punto.
Taberna de los Verdugo
Esta es la Taberna de los Verdugo, un sitio que se ha ido modernizando hasta mantener la carta que tiene hoy en día, fusionando diferentes estilos pero manteniendo los platos típicos de Ávila.
Para los amantes de la carne, el chuletón avileño es un plato típico que nunca falla, muy reclamado y muy sabroso. La carne puede ser de ternera, de buey o de vaca, los cuales han de pertenecer a la raza conocida como avileña-negra, que es autóctona. Este manjar lo puedes encontrar en esta taberna.
Para llegar a tu siguiente punto, de frente a la taberna, continua a la derecha, sigue todo recto por la calle y a la izquierda, verás una estatua de un verraco, párate ahí para saber más.
Verraco Muñogalindo
¿Eres capaz de adivinar que forma tiene esta estatua? Si lo has adivinado, ¡Enhorabuena! Y si no lo has adivinado, te lo explicamos.
Esta estatua es el verraco o toro de Muñogalindo, es una obra de dimensiones geométricas, tallada en granito. Es una figura zoomorfa vetona.
En Ávila existen más tallas como esta, a menudo relacionadas con la localización de importantes talleres al rededor de la ciudad, los cuales pertenecían a la época alto imperial romana, pero también se cree que, dependiendo de sus dimensiones y el tipo de tallado, son de la Edad del Hierro, como el que tenemos delante.
Este verraco mide 2,31 metros y se conserva frente a la fachada del palacio de los Verdugo que puedes ver justo detrás y que explicaremos en el siguiente punto. El verraco procede de Muñogalindo, un pequeño pueblito situado al suroeste de la ciudad de Ávila.
A día de hoy se siguen encontrando verracos como este en las excavaciones arqueológicas de la zona.
Acércate a la entrada del palacio de los Verdugo para escuchar su historia.
Palacio de los Verdugo
Esta preciosa fachada plateresca que tienes delante pertenece al Palacio de los Verdugo. Construida en sillería de granito y flanqueada por 2 torres, esto te da una pista de que este Palacio también tenía carácter defensivo. En ella también podemos ver los escudos nobiliarios.
En el interior del edificio hay un patio central muy bonito, pero está inacabado, formado por arcos con decoración floral y acompañados por los escudos de los diferentes linajes abulenses.
Fue declarado monumento nacional en 1976 y a día de hoy contiene la Sede de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, el Archivo Municipal y la Concejalía de Patrimonio y Turismo.
Este palacio tiene una leyenda de amor que no tiene nada que envidiarle a la historia de Romeo y Julieta.
Cuenta la historia que en la España medieval, el valiente caballero Juan Verdugo se enamora de Isabella, una joven de familia rival. A pesar de la enemistad, su amor crece en secreto. Se reúnen en el Palacio de los Verdugo, su escondite, jurando amor eterno. Descubiertos, son separados: Juan lucha en una batalla e Isabella es enviada a un convento.
Años después, Juan regresa para encontrar el palacio en ruinas y a Isabella desaparecida. Busca en vano, llevando consigo el recuerdo de su amor perdido hasta el final de sus días.
Esta leyenda teje un romance trágico entre dos amantes separados por circunstancias y tiempo, cuyo eco perdura en el Palacio de los Verdugo en Ávila.
Si dejas el palacio de los Verdugo y sigues caminando a la izquierda durante un minuto aproximadamente, al otro lado de la calle, encontrarás el palacio de los Águila.
Palacio de los Águila
Este edificio que tienes delante es el Palacio de los Águila, aunque también tiene más nombres como Palacio de Torres Arias o Palacio de los Duques de Valencia, y perteneció a Don Miguel de Ávila y su esposa, Sancha de Arellano.
Fue mandado realizar en el siglo XVI y puedes ver el sillarejo y la mampostería granítica de sus muros, así como una bonita puerta de sillería renacentista.
Este palacio fue declara monumento nacional en el año 1969.
En el año 1998, se propuso la idea de darle otro tipo de uso al edificio, como segunda sede del Museo del Prado, pero en 2018 se planteó usarse como Museo de Ávila, sin dejar de lado la idea de exponer obras del Museo del Prado.
A día de hoy está catalogado como Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento, y aunque sigue en obras, se prevé que finalmente abrirá como Museo de Ávila este 2024.
Vas a ir rumbo a la plaza mayor de Ávila, y para ello pasarás por la antigua judería. En frente del palacio de los Águila hay una calle llamada Esteban Domingo, ve por ahí y continua todo recto hasta llegar a la Plaza del Zurraquín que está unida con la plaza mayor, toma el pasaje de la derecha.
Plaza del Mercado Chico
Estás en la plaza del Mercado Chico o Plaza Mayor de Ávila, uno de los sitios más emblemáticos de la ciudad y que pasa desapercibido por muchos de los visitantes.
Es un lugar histórico y encantador en pleno centro, rodeada de edificios antiguos, soportales y arcos de piedra.
Desde los inicios fue el eje central de la ciudad, si te vas al mapa de Ávila se puede ver claramente los inicios de la ciudad, y durante la época romana, esta plaza era por donde pasaban las dos vías principales, llamadas el cardo y el decumano, esta plaza se la conocía como el foro romano.
A partir de entonces, este lugar ha sido un importante centro comercial y social, incluso en la Edad Media. Aquí, los comerciantes solían ofrecer productos locales en mercados coloridos.
Un dato interesante sobre la Plaza Mayor de Ávila es que es conocida por ser una de las plazas mayores más altas de España. La ciudad de Ávila se encuentra a una considerable altitud, y la plaza no es una excepción.
Hoy en día, aunque en menor medida, todavía puedes disfrutar de actividades comerciales y eventos culturales en la plaza y en el casco antiguo.
También es un lugar de reunión popular para los residentes y visitantes, con cafés y restaurantes que ofrecen terrazas acogedoras. La Plaza del Mercado Chico también es famosa por acoger mercadillos tradicionales, festivales y eventos especiales, lo que le da un ambiente animado y festivo durante todo el año.
Dirigete a la Calle Vallespín, atravesando el arco de Nuestra Señora del Consuelo, y a la izquierda verás el restaurante del Buen Yantar.
Restaurante El Buen Yantar
En el restaurante del buen yantar podrás encontrar una amplia variedad de platos típicos de Ávila, pero su plato estrella son las patatas revolconas.
Las patatas revolconas, conocidas también como “patatas meneás”, es otro de los platos más típicos de la provincia, aunque los podemos encontrar en otros lugares de España.
Antiguamente, era un plato humilde, muy popular entre los campesinos, y actualmente suele servirse en los bares de tapas.
La base del plato consiste en un puré de patatas condimentado con pimentón. Ya en el plato, se echan por encima unos torreznos fritos bien crujientes, para hacer un agradable contrastar con el puré.
Deja de espaldas el restaurante y sigue todo recto por la calle Vallespín, pasa el cruce, y después a la derecha tendrás el Palacio Polentinos, tu siguiente punto.
Palacio Polentinos
El Palacio de Polentinos es otro de los muchos palacios que has ido viendo por la ciudad, dejando claro que esta, es una ciudad con muchas casas nobles que nos hace viajar a otra época paseando por sus calles.
El Palacio Polentinos tiene una presencia imponente, diferente a la de los palacios ya vistos, pero al igual que ellos, tiene otro nombre, el Palacio de Contreras.
Es un edificio de principios del siglo XVI, en sus muros puedes ver la técnica de sillería y mampostería trabajada en granito, incorporando el lenguaje plateresco en la ornamentación de su portada con motivos militares, y en los dinteles del patio con medallones.
El palacio tiene como núcleo central, un patio bonito interior de columnas y balconadas, alrededor de él se ordenan las diferentes estancias.
A día de hoy alberga el museo del cuerpo de intendencia del Ejército de Tierra, así como cumple con la función de archivo militar. Se mantiene conectado a las funciones de su pasado, ya que fue la Academia de la Intendencia en 1875 y posteriormente, en 1993, se convirtió en el archivo militar.
Sal del Palacio Polentinos y sigue la calle, para tomar el primer desvío a la derecha hacia Calle Tres Tazas, sigue todo recto, en el siguiente cruce, sigue todo recto, cuidado al cruzar la calle. Sigue todo recto y llegarás a tu próxima parada.
Antiguo Convento del Carmen
Te hemos traído hasta el Antiguo Convento del Carmen para que admires lo imponente que es y sobre todo, lo que transmite.
Está adosado a la muralla intramuros, situándose cerca del arco del Carmen que explicaremos en otro tour. Se construyó donde se situaba anteriormente la iglesia románica de San Silvestre, se fundó en el S. XV el monasterio del Carmen Calzado.
En 1670 el superior del convento o también llamados “priores” se dirige al rey para pedirle permiso para construir una espadaña en la muralla para darle más simbolismo al monasterio, ya que las malas condiciones del convento hacían peligrar cualquier construcción que sobre él se introdujese.
Carlos II, el rey de entonces, le dio el privilegio de levantar una esbelta espadaña desde el adarve de la muralla.
Desgraciadamente, y como siempre pasa, durante la Guerra de Independencia será destruido. Volvió a ser construido y prestó distintas funciones, como Prisión Provincial a partir dela Guerra Civil. Poco después se le hizo una rehabilitación para ser, actualmente, el Archivo Histórico Provincial.
Deja de espaldas el convento y la Plaza Concepción Arenal y dirígete a la derecha para continuar recto por la calle Marqués de Santo Domingo hasta tu siguiente punto.
Museo Hornos Postmedievales
El museo de Hornos Postmedievales es algo que probablemente poca gente se espere encontrar en este lugar, está un poco apartado de la zona más turística, pero merece ser mencionado porque alberga muchas curiosidades en su interior.
Esta historia comienza en el siglo XVI, cuando se construye un alfar dedicado a la creación y fabricación de manera industrial de recipientes cerámicos, en una zona de la ciudad poco habitada y situado cerca del río Adaja que pasa cerca de la ciudad extramuros.
El arrabal extramuros del Adaja era una zona industrial en aquellos tiempos, y se llevaban a cabo las actividades más insalubres, pero en las que era necesaria el agua del río, algunas de estas actividades eran las tenerías, tintes, telares, batanes y molinos.
En el interior de la muralla se realizaban actividades que eran más salubres, como la alfarería.
El alfar, del que hemos hablado previamente, se mantendrá en uso hasta el S. XVIII, momento en que la actividad cesará.
A partir de este momento, el alfar sufre cambios y acaba convirtiéndose en una huerta.
El complejo industrial desenterrado en 1995 se compone de un recinto rectangular y realizado en mampostería de granito.
En su interior se construyen, en ladrillo árabe, dos hornos gemelos de planta circular (2,30 m de diámetro), cuya boca de alimentación queda abierta en el propio cierre meridional del recinto.
Según sales de los museos, sigue por la calle hacia la derecha y llegarás al acceso del puente de la muralla de Ávila, súbete para disfrutar de las vistas y continuar tu recorrido sobre ella.
Recorrido sobre la muralla
Vas a subir a la muralla para dar un paseo desde la parte de arriba y admirar las bonitas vistas. A lo largo de este recorrido te contaremos algunas curiosidades sobra esta preciosa construcción.
Para subir a la muralla hay únicamente 3 accesos, uno de ellos es la puerta del puente, que es la que tienes delante. Los otros 2 se encuentran en la Puerta del Alcázar, que has visto al inicio de este tour, y la última es en la Casa de las Carnicerías.
Sigue caminando por la muralla sin desviarte
Leyendas de la muralla
Algunas de las leyendas de esta muralla te dejarán boquiabierto y otras puede que te causen un poco de repelús.
Una de las primeras leyendas es la de la Dama Verde, los abulenses dicen que, en noches de luna llena, se puede ver a la "Dama Verde" paseando por la muralla. Según la leyenda, es el espíritu de una joven dama que perdió a su amado en la guerra y todavía espera su regreso, es por eso que no se ha podido ir al otro mundo aún.
Otra de las leyendas está relacionada con la indestructibilidad de la muralla. Esto se debe a la Promesa de San Segundo. Según esta historia, San Segundo, el patrón de Ávila, prometió que la muralla nunca caería ante un enemigo. Se cuenta que, en una ocasión, la muralla resistió un ataque, incluso cuando los defensores estaban agotados y a punto de rendirse.
Existe otro mito, que si se cumple, es mal augurio para la muralla. Esta historia relata que un pájaro misterioso, sin nombre, anidó en la muralla durante siglos. Se decía que si el pájaro abandonaba la muralla, la ciudad estaría en peligro. Aunque ya no se le ve, su historia sigue viva.
Para finalizar, al igual que en la Catedral de Ávila, también se habla de una "huella del diablo" en la muralla. Se dice que una de las piedras muestra una huella de una pezuña de cabra, dejada por el diablo en un intento de evitar su construcción.
Continúa caminando por la muralla hasta la puerta de la Santa.
El torno de Santa Teresa
Se cuenta que Santa Teresa de Jesús, una figura religiosa importante del siglo XVI y nativa de Ávila, tuvo un papel curioso relacionado con esta muralla.
Según la leyenda, cuando era joven, Santa Teresa y su hermano solían esconderse en un pequeño agujero en la muralla para escapar del ojo vigilante de su padre cuando salían a jugar.
Este escondite secreto se llama "El Torno de Santa Teresa" y todavía se puede ver en la muralla en la actualidad.
¿Te imaginas a una joven Santa Teresa jugando en ese agujero? Mientras planificaba sus futuras hazañas espirituales y literarias.
Es una forma encantadora de conectar a esta figura histórica con la propia muralla y agregar un toque más cercano a su legado.
¿Te animas a encontrarlo?
Baja por la puerta de la Santa, y sigue recto por la Plaza de la Santa para llegar a la Iglesia de Santa Teresa de Jesús, tu siguiente punto.
Iglesia de Santa Teresa de Jesús
La Iglesia de Santa Teresa de Jesús es un lugar especial de la ciudad. Este edificio, construido sobre la casa de Teresa de Cepeda y Ahumada, es un convento carmelitano de estilo barroco,
La iglesia que tienes delante, es parte del Conjunto Conventual de Santa Teresa, que también incluye el Convento de las Carmelitas Descalzas, donde Santa Teresa vivió. El convento fue inaugurado en 1636.
En el interior podrás ver una planta de cruz latina con una nave central y capillas laterales. En el brazo derecho del crucero se abre el acceso a la capilla de Santa Teresa que tiene en frente “la huertecilla donde Santa Teresa hacía sus ermitas”.
Como curiosidad, también podrás visitar los aposentos de Santa Teresa que aún se conservan intactos en su interior, donde podrás ver su cama, utensilios de higiene personal, entre otras cosas.
Seguro que te estarás preguntando ¿Quién fue Teresa de Cepeda o Santa Teresa de Jesús? Santa Teresa, o también conocida como Teresa de Ávila, fue una monja que fundó la Orden de Carmelitas Descalzos, y también fue una escritora española.
Tras poco más de 30 años de su muerte, fue beatificada en 1614, canonizada en 1622 y fue proclamada doctora de la Iglesia católica en 1970 por el papa Pablo VI. Junto con San Juan de la Cruz, se la considera la cumbre de las grandes maestras de la vida espiritual.
Sal de la plaza de la Santa y coge la calle de tu izquierda, llamada Calle Madre Soledad, sigue todo recto hasta la Plaza Corral de las Campanas, en ella podrás ver el Palacio Superunda, acércate para saber más.
Palacio de Superunda
El Palacio de Superunda tiene más de 400 años. Es un edificio de estilo artístico renacentista. Está en el centro de la ciudad de Ávila, junto a otras casas que pertenecieron a familias nobles, como el Palacio de los Almarza o el Torreón de los Guzmanes.
Su primer nombre fue Palacio de Ochoa Aguirre, debido a que el alcalde de la ciudad de aquel tiempo, que se llamaba Juan Ochoa de Aguirre, y fue quien mandó construir este palacio para vivir su familia y él.
Muchos años después, el conde de Superunda heredó el palacio de Ochoa Aguirre y le puso su nombre.
El pintor italiano Guido Caprotti y su mujer Laura de la Torre compraron el palacio en 1954. La familia de Guido Caprotti donó el palacio a la ciudad de Ávila.
El Ayuntamiento se encargó de restaurar este edificio, y ahora es un museo y expone los antiguos muebles del palacio y los cuadros de Caprotti.
Acércate a la puerta y te contaremos más sobre el interior de este palacio.
Interior del Palacio Superunda
Ya te hemos contado un poco acerca del Palacio Superunda y su exterior, pero ahora vamos a contarte un poco acerca de su interior y de lo que puedes esperar en él.
Y es que su verdadera belleza está en su interior, en el que podrás ver un patio muy sencillo con preciosas balaustradas de madera y cuyo principal atractivo es la enorme escalera. Las dependencias del edificio, al igual que hemos ido viendo en otros del mismo estilo, están alrededor del patio.
Aún se conservan las antiguas cocinas y las caballerizas, ambas se pueden visitar y están aprovechadas para guardar utensilios del museo. Como curiosidad, desde el techo de las cocinas se puede ver la parte baja u oculta de la escalera, ya que es el techo de las mismas. Además, estas cocinas dan acceso a los baños públicos del lugar.
También podrás ver algunas salas en la planta noble que albergan muebles de capilla, pianos, tapices… Y que te permitirá imaginar como tenía la casa el pintor Caprotti y como era su gusto decorando.
El edificio tuvo varias restauraciones y estas se pueden ver representadas en una exposición de una serie de fotografías que muestran todo el proceso tanto del edificio como de algunas de las obras que exponen, ya que es la sede de la colección del artista Guido Caprotti como hemos comentado en el punto anterior.
Ya que te hemos mencionado a Caprotti, la colección que hay en este palacio se compone por la obra pictórica de Guido Caprotti, las miniaturas de las Reinas realizadas por Laura de la Torre, la que fue su mujer. Y algunas de las esculturas del hijo que tenían en común, Óscar, que realizaba bustos y retratos.
La curiosidad de todo esto es que la propia Reina Sofía quiso comprar las miniaturas de Laura, debido a su delicadeza y belleza.
No solo con esto, también hay dos obras de Sorolla que representan a los suegros de Caprotti, y como bien sabemos, que haya dos obras del potente pintor Sorolla, conocido a nivel mundial, siempre vende y atrae a más personas a visitar el lugar.
Pero las obras de Caprotti no tienen nada que envidiar a las de Sorolla.
Justamente al lado del Palacio está el siguiente punto, el Torreón de los Guzmanes.
Torreón de los Guzmanes
El Torreón de los Guzmanes, o también denominado de Oñate, de los Múxica o de la Casa de la Condesa de Crescente, acoge en su interior a la Diputación de Ávila.
Forma parte del palacio de los Guzmanes, una de las más bellas casas nobles de la ciudad de Ávila.
Fue construido en 1513, por orden de Garcibáñez de Múxica/Mújica, sobre otra construcción que antes perteneció a Sancho del Águila.
En 1878, el rey de ese tiempo, Alfonso XII, visitó la ciudad y decidió hospedarse en este lugar.
Lo sabemos por una inscripción situada en una de las puertas de la parte baja del edificio.
En el interior del edificio, podrás visitar las dependencias del patio, blasonado, y una galería de arcos en su planta baja, decorada con rosetas y grandes escudos. Las columnas llevan al piso de arriba, al que se accede a través de una puerta con motivos góticos que conducen a una preciosa escalera de piedra.
En la galería inferior del patio se disponen exposiciones de carácter temporal organizadas por la Diputación de Ávila, al igual que en la Sala Central del torreón, situada en las antiguas caballerizas y sótanos del palacio, donde también puedes visitar la exposición permanente ‘La Vetonia: Cultura y Naturaleza’, dedicada al mundo de los castros y los verracos y los primeros pobladores del territorio abulense.
Algunos de ellos que ya has ido viendo a lo largo del tour.
Construido en sillería y mampostería de granito, el Torreón de los Guzmanes se encuentra restaurado y presenta un muy buen estado de conservación.
Fue declarado Bien de Interés de Cultura en 1983 y en 1949 se incluyó en el programa de Protección de Castillo del Patrimonio Histórico de España.
Sal de la Plaza Corral de las Campanas y toma la calle de los Cepedas, sigue recto hasta el cruce, y ahí gira a la derecha, hacia la Plaza del Rastro para llegar al Palacio de los Dávila.
Palacio de los Dávila
Estás delante de la fachada del Palacio de los Dávila, una construcción diferente al Palacio de los Águila, no los debemos confundir.
Este edificio fue construido por Bartolomé Núñez Dávila en el siglo XVI. La función de este palacio era defensiva, se encargaba de vigilar y defender la puerta del rastro, una de las puertas de la muralla de Ávila.
¿Cómo podemos saber que esta era su función? Debido a que sobre sus puertas sobresalen barbacanas, es esa estructura que pueden ver justo en la parte más alta de la fachada, sobre la puerta. Las usaban los arqueros para defender la puerta y el palacio.
La construcción es una clara representación de un carácter defensivo y militar.
Destaca una ventana renaciente que abrió Pedro Dávila en 1541, de la cual se cuenta una leyenda que dice que Pedro se enfrentó al concejo de Ávila al abrir en su propiedad una puerta particular de acceso a la muralla situada en el lienzo sur, en el paseo de rastro.
El concejo obligó a Don Pedro Dávila a tapiarla y quedando tocado en su orgullo, abrió una nueva puerta, esta vez intramuros y contigua a la puerta principal del palacio, con la leyenda inscrita bajo ella "cuando una puerta se cierra, otra se abre".
Es curioso porque esta expresión también se utiliza mucho en España para cuando hay que consolar a alguien que lo ha dejado con su pareja, o le han engañado.
Deja a tus espaldas el palacio de los Dávila y ve hacia la derecha, enganchando con la calle Cardenal Placita y Deniel. Continúa por esta calle hasta llegar a la Plaza del Teniente Arévalo y a la derecha tendrás tu última parada y parada sorpresa que seguro te gustará.
La Flor de Castilla
La tienda de la Flor de Castilla es el lugar idóneo para llevarte un bonito recuerdo de Ávila, que son, nada más y nada menos, que las yemas de Santa Teresa, un dulce muy típico de la ciudad, convirtiéndose en un símbolo y atrayendo a mucha gente de fuera para probarlas.
Es un postre muy llamativo, tiene una forma redondeada, un color anaranjado muy atractivo y están colocadas dentro de tartaletas de color blanco. Su nombre es un pequeño homenaje a Santa Teresa.
Para preparar estas yemas se utilizan yemas de huevo y un almíbar hecho con agua y azúcar, al cual se le añade también limón y canela. Ambos ingredientes se baten y, tras dejar reposar y enfriar, se elaboran las bolas, colocándolas seguidamente en las correspondientes tartaletas.
Has llegado al final del tour de Ávila intramuros, por lo que te recomendamos continuar el tour con Ávila Extramuros, donde conocerás los paisajes que rodean a la ciudad y sabrás más acerca de su historia.
Esperamos que este tour te haya servido de ayuda para conocer más la ciudad y te haya gustado, haznos saber tu opinión.
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