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Iglesia de San Millán

San Millán es la iglesia románica de mayor renombre, conocida como “la catedral de los arrabales” y que destaca, no solo por sus cuatro ábsides y su atrio, sino por tener un museo subterráneo.

En el museo podemos ver restos del antiguo techo elaborado con la técnica “alfarje” de los mudéjares de finales del s. XIII. Estos techos eran planos y de madera con motivos vegetales muy elaborados. Además, tiene una exposición de sarcófagos y una cineraria de la iglesia que se encontraba previamente en el mismo barrio, algunos datan desde el siglo I hasta los siglos X y XII.

La iglesia es muy popular entre los locales que disfrutan del sol en los bancos de piedra que hay alrededor. Se puede visitar sin pagar y el museo es privado por lo que no se puede visitar.

Rodea la Iglesia por el lado izquierdo, y sal a la calle Pelaires, gira a la derecha por la Calle Carretas, avanza unos pocos metros y a la derecha tendrás el hotel Ayala Berganza, párate a escuchar la historia.

La Casa del Crimen

El Palacio de Ayala de Berganza es también conocido como “La Casa del Crimen” y a esta zona de la ciudad se la llama el Barrio de las Brujas. En la época medieval en el palacio fueron asesinados el noble Alejandro Bain y su sirvienta por una banda de ladrones.

El palacio estuvo cerrado durante años hasta que fue comprado por el artista Ignacio Zuloaga ya en el siglo XX. Este lo usó como taller de escultura y pintura. Zuloaga es famoso por tener algunas de sus obras expuestas en museos muy conocidos como el Prado. Ahí está la obra llamada “Una manola” de 1913. En el museo de la Reina Sofía tiene la obra llamada “la celestina” de 1906. También expone en otros museos como el Thyssen-Bornemisza de Málaga, el Hermitage de San Petersburgo, el museo d'Orsay de París, entre otros.

La leyenda de este edificio cuenta que una noche Zuloaga bajó al piso de abajo de la casa y se encontró un aquelarre de brujas que se esfumaron por la chimenea tan pronto como le vieron. Zuloaga se quedó completamente traumado y esto fue lo que inspiró una de sus obras más famosas llamadas “Las Brujas de San Millán” que está expuesta en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires.

Con el tiempo el Palacio se ha convertido en un hotel. Supongo que hay gente para todo. Por un lado, los nuevos dueños presumieron de tener la casa del famoso artista, pero, por otro lado, heredaron la reputación de que estaba embrujada.

Tras la pandemia, el hotel cerró y cambió de manos. Fue comprado por la compañía hotelera Cetina, y el nombre actual es Hotel Cetina Ayala Berganza.

Sigue por la calle Carretas y gira a la derecha por la calle Hermanos de Barral para volver a la Iglesia de San Millán. Incorpórate a la avenida Acueducto y sigue todo recto, a la derecha tendrás la Iglesia de San Clemente.

Iglesia de San Clemente

La iglesia de San Clemente es un templo que a la vista llama la atención, pero pasa desapercibido, ya que conserva el estilo románico puro de los siglos XII-XIII. Es de una sola nave de base rectangular, con techos de madera y en su interior alberga la pintura del Árbol de Jesé del siglo XIII.

Tiene 2 entradas, una que está tapiada y otra a la que se llega a través del pórtico, en el que podemos ver arcos y columnas con motivos vegetales muy poco apreciables por su estado de deterioro.

Esta iglesia tiene una historia muy peculiar y es que durante la Guerra de la Independencia fue ocupada, y usaron su torre como puesto de tiro y vigilancia para abatir a enemigos. Se dice que estuvo ocupada por las tropas francesas durante varios días.

A día de hoy apenas se abre al público, ya que pertenece a las monjas Salesas y Reparadoras.

Tu siguiente punto lo hemos ido viendo a lo largo de esta avenida, y son los característicos soportales de los edificios. Acércate a ellos para escuchar más.

Los Soportales

Los soportales son esos pasillos que se sitúan debajo de los edificios que ves a los lados de la Avenida Acueducto, son parte de la arquitectura tradicional castellana que han servido durante muchísimos años para que los artesanos se resguarden de las lluvias y el mal tiempo. Pero también para cuando te apetecía darte un paseo, o cuando no quedaba más remedio que salir para hacer la compra, pero hacía un tiempo malísimo.

También han servido, y sirven a día de hoy, a modo de galería de tiendas, aún se pueden observar carteles de hace muchos años, de tiendas y cafeterías de toda la vida y que siguen en pie, heredadas por generaciones.

Además de su utilidad práctica, los soportales tenían un valor estético y simbólico, contribuyendo al carácter arquitectónico de las ciudades y pueblos castellanos.

Si sigues todo recto por esta calle, llegarás al acueducto, pero vas a subir las escaleras que hay a los lados de la oficina de turismo, situada a la derecha de la plaza. Esa plataforma te va a permitir ver el acueducto desde una perspectiva muy bonita. La plaza en concreto se la conoce como Santa Columba.

El Acueducto

Construido entre el siglo I y II, el acueducto es la obra de ingeniería civil romana más importante de España. Su objetivo principal era transportar agua desde el río Frío de la Sierra de Guadarrama hasta el Alcázar. Ha abastecido a la ciudad de agua hasta los años 70.

Tiene 17 km, aunque solo se ven 813 metros aquí ahora. Esto es porque el resto está soterrado para mantener el agua limpia.

Cuenta la leyenda que Lucifer hizo un trato con una muchacha que cargaba cántaros de agua todos los días. Él le prometió construir un acueducto para aligerar su trabajo, a cambio ella le debía pagar entregando su alma. La muchacha aceptó, pero puso como condición que la obra debía estar terminada antes de que cantara el gallo al amanecer. A Lucifer solo le faltaba poner la última piedra para acabar la obra. Pero el gallo cantó antes y esto hizo que la muchacha pudiera ya usar el acueducto sin sacrificar su alma. Lucifer rabioso dejó una gran huella en la piedra, que podemos ver a día de hoy. Se dice, que los agujeros pequeños que vemos en las piedras, son las huellas de los diablillos ayudantes de Lucifer.

En realidad, los agujeros de las piedras son marcas que dejaron los mecanismos metálicos que usaron los romanos. Las enormes piedras de granito que se extraían en la vecina Sierra de Guadarrama, fueron talladas para encajar unas con otras sin necesidad de utilizar argamasa. También usaban moldes de madera para apoyar las piedras que formarían los arcos. Primero las laterales hasta encajar la piedra clave en el centro que hace la presión para sujetar a las otras.

Hoy en día se ha convertido en el monumento más característico de la ciudad y los locales lo utilizan como punto de encuentro. Antes los coches pasaban por debajo, pero en los años 80 decidieron hacer peatonal la zona para conservar la obra de las vibraciones de los vehículos sobre adoquines.

Como advertencia, no se puede tocar el acueducto, ni subirse, ni apoyarse en él, porque ponen multas de una elevada cuantía, ten mucho cuidado.

Vas a bajar por las mismas escaleras para irte justo al edificio de en frente, el Mesón Cándido, justo en la puerta, verás un busto, vas a acercarte a él para conocer quién y por qué es tan importante en Segovia.

Busto de Cándido

Este busto que tenemos delante es el busto del mesonero Cándido López, fundador de El Mesón Cándido, un establecimiento emblemático conocido por su larga tradición gastronómica y su especialidad en el cochinillo asado, uno de los platos más representativos de la cocina castellana.

Este mesón histórico ha dejado una huella importante y el nombre de la ciudad de Segovia muchas veces va acompañado de “cochinillo” cosa que a algunos locales disgusta, porque solo se enseña el acueducto y se come cochinillo cuando la ciudad tiene mucho más que contar y enseñar. Para otros, es todo un orgullo.

El cochinillo asado de Mesón Cándido se caracteriza por su piel crujiente y su carne tierna y jugosa, cocinada a la perfección siguiendo métodos tradicionales. El mesón también ofrece otras delicias de la cocina castellana, así como una selección de vinos locales que complementan a la perfección las especialidades de la casa.

Vas a dirigirte a la calle de la derecha por la que has llegado, el comienzo de la calle real, donde te explicaremos una tradición segoviana que tiene lugar por esta plaza y esa calle.

La Carrera del Pavo

La carrera del pavo es una competición muy curiosa que se hace todos los 25 de diciembre en la ciudad de Segovia. Y pensarás, ¿se persigue un pavo o se gana un pavo como premio? Pues no, tampoco es una carrera de pavos, más bien es una carrera de bicicletas sin cadena conducidas por valientes que no pueden pedalear.

El tramo del acueducto y parte de la calle real o calle Cervantes, son los tramos finales, donde tienen que demostrar su capacidad de mover el manillar para mantener la fuerza de la bajada en la bicicleta y subir lo máximo posible.

Las bicicletas que participan han sido modificadas artesanalmente, carecen de cadenas y muchas veces tienen un manillar más amplio sobre el que se apoyan con fuerza. Parece difícil llegar a la meta sin pedalear y solo con el impulso conseguido por la bajada inicial, pero se ha comprobado que el movimiento del manillar de lado a lado, además de ayudar a mantener el equilibrio, sirve para seguir ascendiendo la cuesta.

El siguiente punto te espera al otro lado del acueducto, pasa por debajo de uno de sus arcos y cruza el paso de peatones con cuidado. En frente, verás sobre un pedestal, a una loba amamantando a dos niños.

La loba Capitolina

La estatua de “la loba” fue un regalo que Roma hizo a Segovia en 1974 con motivo del aniversario de los 2000 años de la construcción del acueducto.

Hace referencia a la leyenda romana de la loba que amamantó a los huérfanos Rómulo y Remo en vez de matarlos siguiendo su instinto carnívoro. Estos más tarde fundaron la ciudad Roma en el año 753 a.C.

Lo interesante y curioso de esta historia es que, aunque la loba esté representada con esa forma animal, en realidad una loba o “lupa”, en latín significa “prostituta”, este significado nos llega también de los “lupanares” que eran los prostíbulos romanos. Pero nunca se quiso asociar a estos dos grandes fundadores de Roma con una prostituta, por lo que a Luperca, que era como se llamaba esta “loba”, se la representa en forma animal de lobo.

Sube por la cuesta de San Juan (tu siguiente punto) que hay por detrás de la loba hasta el Diablillo.

La Cuesta de San Juan

Esta empinada cuesta se la conoce como la cuesta de San Juan. En su punto más alto se pusieron las Casas de las Cadenas, o las casas que servían para vigilar las entradas a la muralla de la ciudad.

Actualmente, la cuesta de San Juan sirve de comunicación para que los vehículos y autobuses urbanos puedan acceder de forma más directa al centro. Pero también tiene otros usos, como por ejemplo, es una de las partes del circuito de la San Silvestre o carrera de Fin de Año, una carrera que se hace el 31 de diciembre de todos los años, donde el ganador se lleva un buen premio. Esta carrera es una derivación de la San Silvestre Vallecana que se celebra en Madrid.

Pero otra curiosidad es que por esta cuesta baja la cabalgata de sus majestades de Oriente, los Reyes Magos, cada 5 de enero, a los pies del acueducto les esperan sus tronos para recibir a los niños.

Los Reyes Magos es una festividad típica en toda España, antes de esta fecha, los niños tienen que escribirles una carta a estos reyes magos para que les traigan regalos si han sido buenos, si no les traerán carbón dulce, un dulce tradicional de apariencia similar al carbón. Hay algunos niños afortunados que reciben regalos de Papá Noel o Santa Claus, y además los regalos de los reyes.

Desde lo alto de esta calle también se ven los fuegos artificiales que se lanzan durante San Juan y San Pedro a finales de junio, y sirve también para ver los conciertos de artistas famosos que ponen en la plaza de la artillería, a los pies del acueducto. Durante estos eventos cortan el tráfico y se llena la plaza y las calles de alrededor de gente de todas partes.

Sigue subiendo la calle hasta encontrarte con el Diablillo sentado en la muralla con un palo selfi.

El Diablillo

Se trata de una estatua realizada por el artista Jose Antonio Abella en el año 2019. Inmortaliza la leyenda de Lucifer y su relación con la construcción del acueducto, típica del folklore segoviano. Este diablillo sostiene una de las piedras del acueducto con una mano y con la otra se hace selfis.

Esto ha animado a muchos visitantes a hacerse un selfi con él, convirtiéndolo en uno de los lugares más fotografiados de la ciudad.

La alcaldesa encargó la obra y fue financiada por el ayuntamiento. En principio la idea era inocente y graciosa. Pero desgraciadamente causó mucho revuelo porque al diablillo se le representó totalmente al desnudo, con todo al aire, vaya. Especialmente fue considerado como una provocación a la moralidad del colegio de monjas de al lado.

Los locales reunieron más de 125.000 firmas para impedir que se pusiera la estatua, así que el diablillo fue llevado a juicio. Finalmente, la sentencia fue en favor de su “desnudez”. La explicación de su posición estratégica fue justificada como una manera de atraer a los visitantes a este lado menos conocido de la ciudad.

Sigue subiendo y rodea el edificio que sigue al diablillo, párate en ese pequeño aparcamiento, desde ahí verás las casas de las cadenas que te vamos a explicar.

Casas de las Cadenas

Segovia es una ciudad defensiva y sus primeros pobladores eligieron este lugar porque está protegido de forma natural por los ríos Eresma y Clamores. Estos protegían a la ciudad dificultando posibles asaltos o invasiones.

Las murallas tienen aproximadamente 2.5 metros de ancho y 3.5 km de perímetro. Con el tiempo se han construido casas en algún que otro sitio, pero sigue en pie casi en su totalidad. La construcción comenzó en el s. III utilizando un sistema de encofrado. Consistía en rellenar un molde de madera con tejas y lápidas romanas añadiendo argamasa. Estos moldes de madera se colocaban antes de hacer el muro, una vez relleno con los materiales y la argamasa, se extraían estos moldes de madera, una vez seco el relleno.

En el siglo XI se remodeló y reforzó con sillares de granito y ladrillo.

Las murallas tienen cinco puertas y siete marcos o postigos. Estas aperturas permitían el acceso y la defensa de la ciudad. Las murallas dividían la ciudad en dos:

· La zona de intramuros: la ciudad alta donde residían el clero y los nobles.

· La zona de extramuros: donde vivían los comerciantes y artesanos.

Para poder acceder a los intramuros, los humildes comerciantes y artesanos, tenían que pagar un pequeño tributo, ¡como si no fueran ya lo suficientemente pobres!

Las Casas de las Cadenas estaban situadas en las puertas de la ciudad para operar los mecanismos que las abrían o cerraban en caso de ataque. Aquí viven las familias más importantes que vigilaban y defendían los accesos.

Date la vuelta y métete por el callejón con suelo de piedra, y saldrás a un parque, el parque de los Zuloaga, acércate a la iglesia museo de Zuloaga.

Museo Zuloaga

La iglesia de San Juan de los Caballeros, sede actual del museo, fue construida durante la época visigoda (siglos V a VIII) y experimentó reformas en los siglos X, XI y XIII. En la época barroca, se añadió la planta alta al edificio.

Posteriormente, Daniel Zuloaga adquirió el edificio, estableciendo su taller de cerámica y su residencia en la nave. La iglesia fue posteriormente adquirida por el Estado, que inauguró el museo en 1998 tras una restauración completa.

Este museo alberga una colección que resume las piezas cerámicas producidas en el taller de Daniel Zuloaga, así como bocetos de decoraciones arquitectónicas creadas por él para diversos lugares de España. Además, presenta obras pictóricas de Daniel Zuloaga y de su sobrino Ignacio Zuloaga, junto con otros objetos de interés.

La iglesia, ahora dedicada a actividades culturales, destaca por la organización frecuente de exposiciones.

En la parte de atrás de la Iglesia hay un pequeño oasis, un jardín con una fuente y un mirador precioso que te invitamos a que pases a ver. En ese lugar se hacen conciertos de música durante el Festival de la Música al Aire Libre de Segovia.

Sal a la plaza de Colmenares y engancha con la Calle Luis Martín Marcos, que te llevará a una plaza con árboles, gira a la derecha hasta que veas el palacio del Quintanar, de fachada amarillenta, con un enorme portón de granito.

Palacio del Quintanar

El Palacio del Quintanar es un edificio del siglo XVI, uno de los conjuntos arquitectónicos renacentistas más importantes de Segovia, que, como ya sabes, la ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985.

La estructura del Palacio es propia de la casa señorial segoviana, construida en torno a un patio central de columnas de granito y alrededor las puertas que daban a las habitaciones de la casa. Este patio era uno de los elementos más identificativos de la edificación palaciega de dicha época, aunque también tiene una afluencia de la cultura romana, ya que las villas romanas, donde se iban de vacaciones, también estaban construidas alrededor de un patio de columnas.

Actualmente, el Palacio Quintanar es un centro cultural creado donde se realizan actividades como conferencias, seminarios, talleres, congresos y exposiciones relacionadas con el mundo del diseño gráfico, diseño industrial, interiorismo y fotografía.

Además de recibir algunas de las representaciones interiores del festival Titirimundi, que se celebra todos los años en el mes de mayo. Y también recibe, todos los noviembres, al festival de animación 3D o “3D Wire Fest” que se celebra en la ciudad y donde se exponen cortos de concurso de animación de lo más peculiares.

El horario para ver el edificio y las exposiciones es de miércoles a sábado de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00, los sábados de 12:00 a 15:00.

Sal del Palacio del Quintanar hacia la izquierda y gira la esquina, sigue por la calle Joaquín Pérez de Villanueva que da a una plaza con la iglesia de San Sebastián. Sigue todo recto y en la siguiente calle, gira a la derecha, sigue por la Calle Lic Peralta hasta la Fabril Cerera que se corresponde con el número 3.

La Fabril Cerera

Y te preguntarás, ¿por qué te hemos traído por este callejón tan desangelado? Para conocer lo que fue uno de los lugares más típicos de la ciudad, la Fabril Cerera, es decir, una fábrica de cera donde se hacían velas principalmente.

En su época fue un oficio que tenía mucha demanda, no solo para hacer los cirios de las iglesias, sino para hacer cualquier tipo de vela que ahora podríamos comprar en un bazar.

Desgraciadamente, en 2017 se cerró oficialmente tras casi un siglo de funcionamiento. Te traemos aquí porque es de los pocos tesoros que nos acercan al pasado para imaginar cómo sería la vida de aquel momento, y lo transitada que estuvo esta callecita en sus años dorados.

Vas a volver al principio de esta calle, y antes puedes hacer una pequeña paradita para comprar dulces monásticos que hacen las monjas en el monasterio que está justo pegado a la Fabril Cerera. Los horarios para comprar esta repostería son por las mañanas de 9:00 a 13:00 y por las tardes de 16:00 a 18:45.

Cuando llegues al principio de esta calle, te toparás con los arcos del acueducto, pasa por debajo de ellos y gira a la izquierda donde verás una pequeña puerta que da al Azoguejo, donde hemos estado antes.

El Postigo del Consuelo

El nombre del Postigo del Consuelo proviene de la extinta ermita que se situaba cerca de este lugar. Originalmente, consistía en una abertura hecha en la muralla para facilitar el paso de personas.

En el siglo XIX, fue derribado y posteriormente reconstruido en el siglo XX, utilizando la entrada de un edificio desmantelado de la Calle Real.

La parte exterior de este acceso está rematada por el escudo de la ciudad, destacando en la entrada al área amurallada.

Ya que no hemos hablado de él, el escudo original de la ciudad de Segovia es de fondo blanco y consta de 3 partes:

En la parte superior del escudo, hay una corona mural, que es un símbolo de la condición de ciudad y su posición fortificada. Justo debajo de la corona, se encuentra el castillo, representando la naturaleza defensiva de Segovia y su rica historia como ciudad fortificada.

En el centro del escudo, hay un puente que se relaciona con el Acueducto. A ambos lados del puente, se suelen representar dos torres, simbolizando la antigua puerta y murallas de la ciudad.

En la parte inferior del escudo, se encuentra un campo azul con tres montes verdes, que representa el paisaje y entorno natural de Segovia.

El Postigo del Consuelo nos ofrece unas vistas panorámicas impresionantes, permitiendo la contemplación del Acueducto desde la altura de su arcada superior. Aprovecha y sácate unas buenas fotos.

Date la vuelta, y cruza de nuevo la puerta del Postigo, sigue todo recto y gira a la izquierda, y tienes que bajar la cuesta de la izquierda que se corresponde con la Calle del Obispo Gandasegui. Antes de llegar al final de esta calle, a la derecha, hay un pequeño callejón que te explicaremos.

Calle Grabador Espinosa

La calle Grabador Espinosa es una pequeña ruta alternativa que solo los locales usan cuando hay mucha gente por la Calle Real y no se puede caminar por ella. Esta calle se encuentra en un lateral de la Escuela superior de diseño de la Casa de los Picos que explicaremos en el siguiente punto.

Este callejón es precioso, muy de cuento, y tiene una tienda de materiales de arte y una librería, ambas muy acorde con el encanto del lugar.

Pero aquí hay unos detalles que pasan totalmente desapercibidos, y es que en la parte más alta de la calle hay portadas románicas, concretamente en el número 10.

Vamos a salir a la Calle Real, para explicar la casa de los picos, que tiene la puerta a la izquierda.

Casa de los Picos

La casa de los picos era una antigua vivienda y Casa de cadenas que pasó por muchas manos de nobles importantes. Se construyó en el siglo XV junto a la puerta de San Martín.

Años más tarde, la casa fue adquirida por la familia de la Hoz, que eran los contadores y regidores de la ciudad.

La fachada, de estilo renacentista y de raíces mudéjares, está recubierta de nada más y nada menos que 617 diamantes o picos. Cuenta la leyenda que debajo de uno de ellos se encuentra un lingote de oro de la época mudéjar. Aunque nadie lo ha conseguido encontrar todavía.

La entrada de la casa se construyó en forma de codo para protegerla de posibles asaltos, este codo finaliza en un patio interior típico segoviano, que se caracteriza por tener porticados tres de sus cuatro frentes.

Actualmente, es la Escuela de Arte Superior y Diseño de Segovia. Aquí los jóvenes pueden aprender distintas disciplinas artísticas como el teatro, pintura, escultura, esgrafiado, telares, y vidrieras.

A lo largo de todo el año, estos alumnos van realizando exposiciones que se pueden visitar, tanto en la entrada acodada del edificio como en el patio. Además, realizan recitales a final de curso para celebrar su graduación.

Acércate al precioso mirador de la derecha donde te explicaremos una leyenda típica segoviana.

Mirador de la Canaleja

Llegando a la parte alta de la ciudad, nos encontramos con un bancal de piedra donde se sitúa el mirador de la Canaleja. Antiguamente, las escaleras que conectaban el barrio de San Millán con el mirador, estaban techadas como si fueran un túnel, por lo que esta zona era poco recomendable de transitar, sobre todo por las noches porque era una zona de encuentros sexuales entre los jóvenes.

Pero desde que quitaron el techo se ha convertido en un lugar turístico con vistas espectaculares.

Si elevamos la vista al frente tenemos a la Mujer Muerta, que se llama así porque la montaña tiene el perfil de una mujer tumbada. Cuenta la leyenda que dos caballeros lucharon por el amor de una mujer. Esta trató de separarlos, interponiéndose entre ellos y muriendo atravesada por las espadas del duelo. Tras su muerte, se desencadenó una tormenta sobrenatural, lloviendo a mares y cuando pasó el temporal, el agua y el viento dejaron su figura tallada en los montes.

A lo lejos, hacia la derecha, podemos ver la Ermita de la Piedad, que es donde empieza el cementerio judío. Aquí intentaron raptar al rey Enrique IV de Castilla, también conocido como “el impotente”.

Parece ser que a Enrique no le gustaba reinar y quería ser un ciudadano normal.

Entre otras cosas, se mandó construir un palacio porque no le gustaba vivir en la residencia real del Alcázar. Este palacio que se construyó es ahora el museo de Esteban Vicente.

Enrique a veces paseaba sin escolta por las calles de la ciudad. Esto hizo que en más de una ocasión le intentaran raptar.

Uno de los intentos de rapto fue por el conflicto de sucesión al trono. Los simpatizantes de Alfonso, hermano del rey Enrique, querían evitar que heredase la posición, su hija Juana la Beltraneja.

Los planes de sus adversarios fueron descubiertos a tiempo y Enrique consiguió escapar a todo galope hacia la ciudad. Para dar gracias a Dios mandó construir la ermita en señal de agradecimiento en el mismo lugar por donde logró escapar. La ermita está dedicada a Nuestra Señora de la Piedad, visto que la Virgen se apiadó de él.

Vas a volver por donde has venido, pero en vez de volver a meterte por el callejón, vas a dejarlo a mano derecha, vas a avanzar unos metros y a la izquierda verás como una pequeña plaza. Párate ahí para conocer el lugar y conocer un tipo de decoración segoviana que está por toda la ciudad.

Palacio Azpiroz y el esgrafiado

Es un palacete mudéjar construido en el siglo XV, denominado también como Casa de Azpiroz o Palacio de Cascales. Alonso Cascales, primer propietario de este edificio, empezó su carrera como mayordomo, llegando a ser un hombre de gran influencia hasta ocupar el puesto de guardián del rey Enrique IV.

El palacio conserva un cartel que podemos ver en el frente del edificio, en la esquina izquierda de la fachada que dice: “No se permite dejar carruajes en esta plazuela bajo la multa de 5 pesetas”. Ojalá todas las multas fueran así de baratas hoy en día.

Este edificio es el mejor ejemplo de detalles góticos de finales del siglo XV y de esgrafiado segoviano.

El esgrafiado forma parte de la herencia de estilo mudéjar que nos dejaron los musulmanes que vivieron en territorio conquistado por los cristianos. Su fin principal es decorativo, pero también sirve para poder camuflar las posibles imperfecciones de la fachada.

Este tipo de decoración puede realizarse a mano alzada o con ayuda de una plantilla para simplificar el trabajo.

El esgrafiado segoviano es una técnica que se sigue practicando actualmente y se enseña en la casa de los picos como disciplina obligatoria en el módulo superior de murales.

A día de hoy el palacio no se puede visitar por dentro, ya que pertenece a uno de los departamentos del ayuntamiento de Segovia, y es privado.

Baja por el callejón que hay justo a la derecha para llegar a otra placita donde veremos, a la izquierda, la alhóndiga.

La Alhóndiga

Fue edificada a principios del siglo XVI durante el reinado de los Reyes Católicos, se trata de un edificio de estilo gótico industrial y fachada con motivos isabelinos.

Aquí se almacenaba el grano de la ciudad durante la cosecha para socorrer de una forma asequible en las épocas de escasez y hambruna. El “Alhondiguero” era el responsable de llevar el control del grano que se consumía y se traía a este lugar, las primeras anotaciones que tenemos del control del grano se hacían en la pared, eran rayas que se iban tachando.

Los carros de grano entraban por la parte posterior del edificio. La puerta parece más bien una ventana porque es elevada. Debajo tenía una rampa para facilitar el acceso.

Antiguamente, había tres paneras para guardar el trigo en su interior. Las llamaban La de la Gloria, del Purgatorio y del Infierno. Estos nombres estaban asociados a las creencias religiosas católicas de la época y era una forma de llamar a esas tres grandes salas que dividían su interior.

Desde el año 1925, la alhóndiga es la sede del archivo histórico municipal donde se guardan manuscritos y donde todavía podemos encontrar curiosos textos y anotaciones que hacen referencia a las cuentas de carga y de descarga del grano.

Actualmente, se hacen exposiciones de todo tipo de disciplinas artísticas. Es donde se prepara y guarda el vestuario para la cabalgata anual de reyes. También hacen conciertos de la Escolanía de Segovia.

Date la vuelta, deja el edificio de la alhóndiga a tus espaldas, y sube las escalenas. Una vez arriba gira a la izquierda y verás una enorme plaza, acércate a ella para saber más.

Plazas de Medina del Campo y San Martín

Esta plaza se conoce entre los locales como la Plaza de San Martín, pero en realidad son dos plazas unidas:

  • Una es la plaza de Medina del campo. Podemos ver la estatua de Juan Bravo. Este fue uno de los comuneros que se rebelaron contra la autoproclamación del rey Carlos I tras la muerte de Fernando el Católico. La llegada de este nuevo rey causó muchas tensiones porque, además de que no hablaba castellano, cobró impuestos a las comunidades más pobres, con el objetivo de financiar su nombramiento como emperador.

A los pies de esta plaza, tenemos unas esculturas muy particulares. El ayuntamiento quería poner sirenas, pero cuando hicieron la entrega, se encontraron con que parecían más bien esfinges. Parece que el artista hizo lo que quiso.

  • La otra parte de la plaza, la parte superior, se llama Plaza de San Martín y es donde se encuentra la fuente de los leones junto a la iglesia de San Martín.

La iglesia de San Martín es de origen prerrománico-mozárabe y se cita por primera vez en 1103, pero más tarde sufrió modificaciones que afectaron a elementos de estructura.

Esta iglesia tiene dos curiosidades, en su portada tiene a los santos a modo de atlantes o columnas con la forma del santo, algo que no es para nada típico en las iglesias de este estilo.

En la parte trasera de la Iglesia, en uno de los capiteles, tenemos representada una escena del diablo arrastrando a los infiernos a los pecadores, agarrándolos con su largo pene.

Un poco más arriba de la fuente, tenemos el museo de arte contemporáneo Esteban Vicente o el antiguo palacio de Enrique IV, dónde también se establecieron las hijas de este rey, Isabel la Católica y su hermana Juana la Beltraneja.

Aunque Segovia pueda parecer una ciudad pequeña y conocida únicamente por su cochinillo y acueducto, durante los años 50 fue visitada por grandes estrellas de Hollywood como Cary Grant, Frank Sinatra, Sofía Loren o Clark Gable, entre otros.

Todos ellos se alojaron en el antiguo hotel Las Sirenas, que actualmente se llama Hotel Real Segovia, situado en esta plaza.

Sigue todo recto dejando la iglesia a tu derecha y el siguiente edificio es la antigua cárcel de Segovia, el siguiente punto a explicar.

Antigua Cárcel

Fue construida entre los siglos XVII y XVIII, de estilo renacentista, cumplía su función de cárcel y lo sabemos por la rejería que se conserva en las ventanas.

Cuando un preso era condenado a muerte y se le daba una fecha, toda la ciudad lo sabía porque se encendía un pequeño candelabro y ese día un preso iba a ser ejecutado. Este pequeño candelabro lo podemos ver en la fachada a día de hoy.

Esta primitiva cárcel tuvo el honor de contar entre sus delincuentes al dramaturgo Lope de Vega, encarcelado en el año 1577, debido a un malentendido.

Lope hizo una escapada con unos amigos desde Madrid hasta Segovia para vender unas joyas, las cuales se sospechaba que eran robadas, pero realmente eran de su familia y tenía el permiso de venderlas.

Pocos días después fue liberado de la cárcel y volvió sin pensárselo dos veces a Madrid.

Ha desempeñado la función de biblioteca pública, pero a día de hoy es una sala de estudios. En su interior conserva restos de la ermita románica de San Medel de Bernuy de Porreros, pueblo a las afueras de la ciudad de Segovia.

Sigue todo recto por la Calle Real, y antes de la bifurcación, a la izquierda, tendrás una pequeña fachada donde verás el letrero en rojo de Corpus Cristi y la calle del inicio de la judería.

Corpus Christi

La Iglesia y convento del Corpus Christi, o antigua Sinagoga Mayor, es citada por primera vez como sinagoga en 1373 y funcionó como tal hasta 1410.

La Sinagoga Mayor fue una de las cinco sinagogas de la ciudad. Es un edificio de tamaño reducido por la prohibición que se hizo en la España medieval. La prohibición incluía que ningún edificio de otra religión podía sobrepasar en altura a los templos cristianos.

La sinagoga es de planta rectangular y carece de ornamentación exterior.

Hubo un terrible incendio en 1899 que destruyó el edificio por completo, dejando solo su estructura. Manteniéndose únicamente cinco de los arcos originales que separaban las naves, aunque algunos autores opinan que hubo hasta siete de estos arcos.

La iglesia del Corpus Christi, abrió sus puertas el 7 de septiembre del 2003.

Continúa por la callecita de la izquierda para empezar tu recorrido por la judería, avanza hasta que llegues a la casa de Abraham Seneor, también conocido como centro didáctico de la judería.

Judería

Nos encontramos en el barrio de la Judería y existen varias fechas que evidencian la presencia de los judíos en Segovia. Una evidencia fue en 1480, cuando los Reyes Católicos ordenaron un confinamiento en esta zona, donde vivía la comunidad judía.

Esta comunidad llegó a poseer cinco sinagogas diferentes, dos escuelas talmúdicas, un mikve donde se realizaban los baños de purificación y un matadero propio.

Durante la mayor parte de su existencia, la Judería vivió un clima de bienestar y apenas se narran episodios violentos contra la población hebrea hasta el siglo XV.

Uno de los edificios más importantes fue la casa de Abraham Seneor, el consejero real y mano más cercana de los reyes que disfrutó de privilegios sin renunciar a su fe.

Años después de su fallecimiento, la casa fue adquirida por Andrés Laguna, un célebre cirujano y humanista del siglo XVI, además de ser médico de la corte, asistió al rey Carlos V y a su hijo Felipe II.

Ahora es un centro didáctico cuya función es mostrar la historia de los sefarditas de Segovia y es accesible para todo el que quiera visitarla.

Sigue todo recto hasta acabar la calle y gira a la derecha, sigue todo recto y saldrás a la plaza mayor, antes de irte al centro de la plaza, vete a la derecha y verás una confitería. Acércate para saber que tiene de especial.

Confitería El Alcázar

Receta original, secreta y tradicional del ponche segoviano.

En la confitería el Alcázar puedes encontrar la receta original de uno de los postres más típicos de Segovia, el ponche segoviano.

Se trata de un bizcocho empapado en almíbar, relleno de crema pastelera y recubierto de una capa de mazapán tostado y azúcar. Está buenísimo, pero con un trocito muy pequeño es suficiente, sobre todo si no eres de dulce.

Una curiosidad de este ponche es que es una receta patentada y la receta original solo la tenían en este establecimiento. Fue presentado en la exposición de Barcelona de 1929, una convención de propaganda de progreso y modernidad, y ganó el primer premio. A partir de aquí la confitería comenzó a ganar popularidad.

Actualmente, la confitería está muy desangelada, y el ponche como tal lo puedes encontrar en otras pastelerías, aunque no es la receta exacta.

Tu siguiente punto está en el centro de la plaza, desde donde te explicaremos todo lo que se ve desde ahí. Súbete al quiosco central para verlo todo mejor.

Plaza Mayor

Acabas de llegar a la Plaza Mayor, punto más alto de la ciudad de Segovia. En esta plaza vamos a encontrar edificios muy importantes, pero primero vamos a empezar explicando este curioso quiosco que hay en el centro de la plaza.

Este bonito quiosco de música es el centro de la plaza mayor. Aquí era donde los músicos daban conciertos para la ciudad, de hecho, el zócalo que tienes debajo era donde se cambiaban de vestuario. Actualmente, se utiliza para dar discursos durante las manifestaciones y festivales que se hacen a lo largo de todo el año.

La plaza también cuenta con unas preciosas vistas de la catedral, además de otros edificios importantes como el ayuntamiento a la izquierda, en su interior alberga la sala Blanca, la cual tiene un fresco en el techo sobre la conquista de Madrid.

A día de hoy existen visitas guiadas por el interior del ayuntamiento, les animamos a que lo conozcan, ya que no les dejará indiferentes.

En frente al ayuntamiento, la iglesia de San Miguel. El edificio tiene varios estilos, previamente fue una iglesia románica y donde fue proclamada reina de Castilla, Isabel la Católica, el 13 de diciembre de 1474. Lo curioso de esta historia es que Isabel dejó atrás y engañó a su futuro marido, el rey Fernando, para que él se retrasara en su viaje, y así proclamarse reina y no consorte, porque por derecho el trono era para Isabel.

La iglesia sufrió un derrumbe y se volvió a reconstruir en el siglo XVI, en estilo gótico. Esta iglesia solo puede visitarse en momentos muy puntuales como Semana Santa, ya que está cerrada y en desuso el resto del año.

Da un giro de 90 grados desde la iglesia y podrás ver el teatro Juan Bravo, de estilo neoclásico, que anteriormente era una manzana de viviendas llamada “Mesón Grande”. En su interior puedes encontrar un teatro a la italiana, en forma de herradura, con patio de butacas y tres niveles de palcos.

En él se celebran muchas de las obras del festival de Titirimundi, uno de los festivales de marionetas más importantes de Segovia y a nivel internacional.

Dirígete a la Catedral, acércate a su portón y escucha su historia.

Catedral de Santa María

La catedral de Santa María es conocida como “la dama de las catedrales españolas”.

Fue de las últimas construcciones góticas que se realizaron en el país. Pero a falta de una, fueron tres las catedrales que Segovia tuvo:

  • La primera estaba a las orillas del río Eresma, uno de los ríos principales, y que databa del año 516. No se conservan restos de la misma.
  • La segunda catedral estaba en frente del Alcázar, pero al estar tan cerca de este enorme castillo, fue atacada en numerosas ocasiones, por lo que decidieron cambiarla de sitio.
  • La tercera catedral y la actual, se encuentra en la plaza mayor, en el punto más alto de la ciudad.

El edificio se fue construyendo poco a poco, y en tres fases de 1525 a 1684, en unos 159 años en total. Los feligreses y párrocos tenían tantas ganas de realizar los cultos que no querían perder más tiempo, y cada vez que se acababa una fase, la cerraban con un muro temporal mientras construían la siguiente parte.

El 18 de septiembre de 1614 marcó el diseño de la actual catedral, fue conocido como el año de la gran tormenta, este día cayó un rayo que destruyó la parte superior de la antigua torre que medía 108 m (ahora es de 88 m) y provocó un incendio que acabó con gran parte del edificio. La torre destruida se reconstruyó pero con 20 metros menos de altura.

Esta catedral tiene 3 puertas principales. La puerta de acceso principal es la de San Frutos Pajarero, el patrón de la ciudad, y es aquí donde todos los 24 de octubre se hace el paso de la hoja que da inicio del año que viene. Curiosamente, durante este evento, la estatua del santo se llena de pájaros.

La catedral se puede visitar por dentro, no solo la zona de culto, sino también la sala dedicada a la pintura, la sala de tapices y se puede subir a la torre campanario. Lo curioso del recorrido de la torre es que a mitad de trayecto hay una sala, donde se puede vivir una experiencia en 3D sobre el año de la gran tormenta y el incendio.

Al llegar arriba se puede ver la casita donde vivía el campanero, y arriba del todo podrán disfrutar de las mejores vistas de Segovia.

Date la vuelta, y entre los soportales, a la izquierda, encontrarás un callejón que baja y que te llevará al Palacio Episcopal, este callejón es la Calle Escuderos, se encuentra entre el restaurante, la concepción y la tienda Think. Baja y antes de llegar al final encontrarás un callejón a la derecha que te llevará directo al palacio Episcopal.

Palacio Episcopal

El actual Palacio Episcopal de Segovia ha sido durante más de 200 años residencia de obispos. Comienza a construirseen el año 1550 como palacio para el Conde de Puñonrostro, la familia Arias-Dávila, que fueron la mano derecha de la realeza durante muchos siglos.

Después fue adquirido y utilizado como sede del arzobispado y Palacio Espicopal.

Cuando quedó deshabitado se recuperó el edificio para usarse como museo. En realidad son tres museos diferentes: una Colección de Cristales de la Granja, el de Cerámica del artista Zuloaga y el Museo Diocesano en el piso superior.

El museo alberga más de 300 obras de cerámica, pintura y fotografía, se puede visitar, pero las exposiciones son aleatorias. También ofrecen una actividad con gafas de realidad virtual.

En la actualidad el Palacio Episcopaltiene algunas zonas dedicadas a la restauración hostelera donde ofrecen menú típico segoviano de judiones de la Granja y cochinillo.

Al lado izquierdo del Palacio Episcopal tenemos una torre enorme que pertenece a la Iglesia de San Esteban, acércate para escuchar más.

San Esteban

Es un templo románico construido originalmente en el siglo XII, pero tuvo que remodelarse en diferentes momentos. Es de estilo románico tardío con motivos medievales y el interior es de estilo gótico.

La torre campanario es una de las torres más importantes de la época, se conoce como “la reina de las torres bizantinas”, y mide un total de 56 metros de altura.

Nos cuenta una leyenda, que en tiempos de la Edad Media, un hidalgo, que partía a la guerra contra los árabes, cortejaba a una doncella y le pedía su honra como despedida, prometiéndole casamiento a su vuelta. No sé vosotros, pero a mí me huele a cuerno quemado.

Ella, ingenua, hizo juramento con el hidalgo frente al Cristo de la antigua iglesia de Santiago, actualmente San Esteban.

Pasó el tiempo y cuando él volvió no cumplió su promesa, pero la dama sabía de su vuelta. Se iba a liar parda, porque la joven lo llevó a los tribunales y se celebró un juicio. El juez no sabía qué hacer, pidió a la moza un testigo, así que ella dijo que era Cristo.

En la sala la empezaron a tomar por loca, pero decidieron seguirla hasta el Cristo donde se hizo el juramento. Preguntaron a Cristo quién tenía razón, y este respondió a la pregunta, bajando su brazo y señalando a la joven. Finalmente, se celebró la boda.

Este Cristo de la iglesia de San Esteban aún se conserva en el interior, pero la Iglesia lleva varios años cerrada y no se celebran misas ni ningún tipo de evento.

Ve por la derecha de la iglesia de San Esteban, por la calle del Vallejo, y después toma la calle Desamparados, a mitad de calle, a la izquierda, encontrarás la casa museo de Antonio Machado.

Casa Museo de Antonio Machado

Antonio Machado fue un famoso poeta que llegó a Segovia en 1919 para enseñar francés en el Instituto Mariano Quintanilla, donde se conserva el aula de Machado a día de hoy.

Machado estuvo viviendo en esta pequeña casita durante 5 años mientras daba clases en el instituto.

La casa se mantiene sencilla, casi igual que cuando vivía Machado, con la misma habitación intacta y sus muebles originales. En las paredes, varias versiones de su retrato, creadas por artistas como Rafael Peñuelas, Jesús Unturbe, Álvaro Delgado y Pablo Picasso, rinden homenaje al poeta ausente.

En el jardín, entre rosales y hiedras, se exhibe una réplica del busto de Machado esculpido por Emiliano Barral en 1920, junto con un panel cerámico creado por Julián López Parras.

Sube la calle y gira a la derecha, avanza unos pocos metros y verás la plaza de la Merced con la iglesia de San Andrés, acércate al centro para escuchar el audio.

Plaza de la Merced

Es el primer jardín público realizado en 1843 por el Ayuntamiento de Segovia dentro del recinto amurallado. A lo largo de los años ha tenido diferentes nombres como el de Recreo de la reina Isabel II o del rey Alfonso XII.

En plena Edad Media, aquí se situaba la Sinagoga Vieja de los judíos, la cual pasó a manos del convento de Santa María de la Merced. A los monjes mercedarios no les pareció bien y reclamaron la sinagoga a la corona para hacer de ella un hospital para acoger a los pobres.

A partir de 1914, el edificio que fue el antiguo hospital de monjes mercedarios se convirtió en la casa del poeta y escritor Ramón Gómez de la Serna, y de su familia.

En la actualidad, este espacio alberga los servicios de Industria, Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León. En la pared del edificio hay una placa dedicada al escritor Ramón Gómez de la Serna.

La iglesia que podemos ver en esta plaza es la Iglesia de San Andrés, de primitivo estilo románico y en su interior contiene un precioso retablo, además de lámparas de la famosa fábrica de cristales de la granja de san Ildefonso, localizada a las afueras de Segovia.

Sigue por la derecha y pasa la iglesia para comenzar tu paseo por el barrio de las canonjías.

Canonjías

Comenzó a construirse en el siglo XII, junto a la antigua Catedral, frente al Alcázar.

Este tipo de barrio no era muy común en España, en ellos vivían los canónigos o monjes de la catedral. Estos monjes tenían sus propias normas y a este barrio solo podían acceder las mujeres “de belleza distraída” para que no despertaran deseos en los canónigos.

Este barrio de dos calles, Daoíz y Velarde, gozaba de un gran privilegio porque el acueducto pasaba por debajo de este lugar y permitía sacar canales para tener agua corriente.

A lo largo de los siglos, las casas de estos canónigos siguieron habitadas, lo que ha favorecido su mantenimiento. De hecho, actualmente la mayor parte de las viviendas que la componen siguen ocupadas y han sido rehabilitadas.

Una vez acabes la calle, llegarás a las vallas del Alcázar, entra en el recinto y acércate al castillo para escuchar el audio.

Alcázar

Se tienen datos de que el Alcázar comenzó a construirse por su parte occidental en el año 1120, sobre esa gran roca en la que se asentaba la ciudad. Este castillo fue la residencia de muchos reyes de España de importante renombre, como los reyes católicos; Catalina de Lancaster, que le hizo reformas al castillo, poniéndolo a su gusto; Enrique IV, que le dio la función de archivo para guardar documentos de gran importancia, y la casa de los Austrias.

En 1792 se crea el laboratorio de química en un edificio próximo al Alcázar, aquí el químico Louis Proust llevó a cabo la ley de las proporciones. También se fundó la Academia de Artillería hasta 1862, fecha en la que un incendio destruyó gran parte y se trasladaron al Convento de San Francisco.

Como curiosidad, el primer vuelo aerostático se inició desde este emplazamiento durante la época de Carlos IV.

Actualmente, se puede visitar el interior, y donde estaba la academia de artillería, hay un bar y restaurante con unas vistas muy bonitas hacia el valle del río Clamores. Una curiosidad de este lugar es que la cabalgata de los reyes magos inicia aquí su recorrido todos los años.

Sal de nuevo por la puerta enrejada, y coge el camino de la izquierda, sigue la calle del Pozo de la Nieve sin desviarte, pasa el jardín de los poetas situado a la izquierda, y verás un camino que lleva hacia la puerta de Santiago, justo encima de ella, se encuentra tu siguiente punto.

Colección de Títeres Francisco Peralta

Esta pequeña casita situada encima de la puerta de Santiago es un museo que alberga una colección de 38 títeres que fueron cedidos por el famoso marionetista de Cádiz, Francisco Peralta.

El cuerpo de los muñecos está fabricado con madera, vendas, escayola y cola de conejo; se le añaden materiales domésticos reciclados, tela y elementos de metal. La esposa del maestro, Matilde del Amo, fue la responsable del vestuario y los complementos textiles de las escenas.

Este museo de títeres no está aquí por casualidad, porque como te hemos mencionado anteriormente, Segovia tiene un festival a nivel internacional llamado Tititrimundi, que se realiza a primeros de mayo y en donde actúan un montón de artistas del mundo del títere, teatro y circo.

Anímate a entrar a este museo para ver lo bonitos y curiosos que son los títeres.

Nuestro siguiente punto es la Fuencisla, para ello, tendrás que pasar por debajo de la puerta de Santiago, ten cuidado porque pueden pasar coches.

Sigue cuesta abajo sin desviarte, cruza el puente y entra por el barrio de San Marcos, sigue por la calle San Marcos, y llegarás a una explanada que se sitúa a la derecha, y tendrás unas vistas espectaculares del Alcázar.

Alameda de la Fuencisla

La alameda de la Fuencisla recibe este nombre porque es donde está el santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla y patrona de Segovia, este santuario se encuentra al otro lado de la carretera.

En torno a la Virgen de la Fuencisla hay muchas leyendas, una de ellas es la conocida como

“María del Salto”. Esther era una judía a la que acusaron de adulterio, la arrestaron y llevaron a las Peñas Grajeras, al precipicio, para tirarla al vacío. Justo antes de que la empujaran, Esther se encomendó a la Virgen de la Fuencisla y no sufrió daño alguno.

Tras el milagro pasaron a llamarla María del Salto y a partir de ese momento se dedicó al cuidado de la Virgen de la Fuencisla.

Desde la Alameda de la Fuencisla tenemos unas vistas espectaculares del Alcázar. En esta pequeña explanada se realizan muchas sesiones fotográficas, de boda, e incluso artísticas.

Como curiosidad, se desveló y confirmó, a finales de 2023, que gracias a esta perspectiva y a la del mirador del último pino, el Alcázar se usó como inspiración para crear el castillo de Blancanieves de Disney.

Antes de todo esto, se hizo viral un vídeo de una influencer que se disfrazó de Maléfica y se puso en frente del mirador para simular la visita de Maléfica a la recién nacida Aurora, la bella durmiente, porque antes se pensaba que el castillo inspiró al castillo de la bella durmiente de Disney.

La verdad es que este castillo y estas vistas parecen de cuento.

Para continuar tu camino, vas a ir por un caminito que hay a la derecha de las vistas del Alcázar, es un caminito que sigue al río, y un paseo muy bonito que merece la pena hacer.

Sigue todo recto este camino, pasarás por debajo del puente que cruzaste antes, y cuando llegues al final de este camino, sube las escaleras de la izquierda, y a la derecha tendrás la casa de la moneda, y a la izquierda el monasterio del Parral, acércate primero a la casa de la moneda.

Casa de la Moneda

La "Real Ingenio de Segovia" fue una revolucionaria fábrica de moneda diseñada por Juan de Herrera en 1583, bajo el reinado de Felipe II. Pionera en su época, empleaba tecnología renacentista, siendo la primera Casa de Moneda mecanizada en España. Este innovador sistema de laminación y acuñación, movido por ruedas hidráulicas, permitía la producción mecanizada y en serie de monedas.

Reconocida como una de las primeras muestras de arquitectura industrial en Europa, la Casa de Moneda de Segovia fue esencial para acuñar moneda de manera rápida y precisa.

Con el diseño de Juan de Herrera y la colaboración de técnicos austriacos, la fábrica realizaba todo el proceso de acuñación, desde la llegada del metal hasta la moneda final. A lo largo de los años, adoptó diversas tecnologías, pasando de rodillo hidráulico a prensa de volante en 1771 y, finalmente, a la acuñación mediante prensa automática en 1869.

A pesar de su corta vida, dejó un legado como precursora de las modernas factorías industriales de la Revolución Industrial.

Dirígete al puente por el que has cruzado antes de entrar a la casa de la moneda y sigue todo recto, a la derecha verás parte del Monasterio del Parral.

Monasterio del Parral

El Monasterio Jerónimo de Santa María del Parral, fundado en 1447 por el príncipe Enrique IV y su favorito Juan Pacheco, Marqués de Villena, es una joya arquitectónica que combina la elegancia gótica y renacentista.

El diseño de la Iglesia, a cargo de Juan Gallego, se distingue por su ubicación estratégica, resguardada de los vientos del norte por las rocas cercanas. La torre renacentista, obra de Juan Campero en 1529, añade un toque distintivo con sus arcos alargados.

La Iglesia, de estilo conventual, presenta una nave única con capillas entre contrafuertes, un crucero y una capilla mayor, con un coro al frente. La conexión con el conjunto monástico se establece a través de la sacristía, construida alrededor de 1500, y el coro. El monasterio cuenta con cuatro claustros, cada uno con su propósito, contribuyendo a la belleza arquitectónica de la Orden Jerónima.

A lo largo del siglo XIX, el monasterio enfrentó desafíos como el expolio de las tropas francesas en 1808 y la desamortización de Mendizábal en 1835. Incluso se consideró su demolición, pero afortunadamente no se llevó a cabo.

Para que estas obras no cayeran en cualquier mano, parte de la biblioteca del monasterio acabó en el Trinity College de Dublín; la sillería del coro la mandaron al museo arqueológico nacional de Madrid y la tabla de la Fuente de la Gracia de Van Eyck se mandó al Museo del Prado de Madrid.

En 1914, fue declarado Monumento Histórico Artístico, y aunque ha experimentado restauraciones a lo largo del tiempo, conserva su esplendor y encanto histórico.

Vuelve por donde has venido, y ahora dirígete al paseo de la izquierda para continuar el paseo de la alameda del parral siguiendo el río.

Alameda del Parral

La alameda del Parral pertenece al recorrido del cinturón verde de Segovia en los extramuros que transcurre por el valle del río Eresma, y es la continuación de la Alameda de la Fuencisla. Este paseo es muy típico hacerlo los domingos cuando hace buen tiempo, aunque también lo utilizan muchos atletas para entrenar. Pero también es un buen lugar donde sentarse a leer un buen libro y desconectar del día a día.

Disfruta del paseo, y antes de llegar a una plaza donde hay coches aparcados, desvíate por el puente de la derecha y sigue cualquiera de los 2 caminos para llegar al convento de Santa Cruz o actualmente IE University.

Convento de Santa Cruz

En esta última parada, estamos ante lo que fue el convento de Santa Cruz y el inicio de la presencia de los dominicos en la Península Ibérica. En un inicio tuvieron sus comienzos en una cueva donde hacían la penitencia y después se construyó el convento dominico en el mismo lugar.

La estructura fue reconstruida a partir de mediados del siglo XIII, y se encontraron evidencias de esta reconstrucción entre las construcciones posteriores. Durante la época de los Reyes Católicos, el convento fue renovado con el apoyo de la monarquía, conservando la cueva santa como centro devocional.

Durante la Guerra de la Independencia, el convento se convirtió en cuartel, siendo saqueado e incendiado. Posteriormente fue reconstruido. Pero en 1836, con la exclaustración, la vida monástica llegó a su fin. Desde entonces, el lugar ha tenido diversos usos, incluyendo hospicio y hogar de ancianos, hasta convertirse actualmente en la sede de la IE University.

IE University es una universidad internacional privada que ha transformado este antiguo espacio en un moderno campus universitario, manteniendo y respetando la arquitectura histórica del convento. Este campus ofrece una amplia variedad de programas académicos en disciplinas como negocios, derecho, arquitectura, comunicación y tecnología.

Sal a la rotonda que hay justo encima de la IE University y sigue el paseo de Guzmán que te llevará de nuevo al Acueducto.

Has llegado al final del recorrido, ¡enhorabuena! Esperamos que te haya gustado mucho el recorrido, y que te hayas maravillado con la ciudad de Segovia y sobre todo, con lo que no se enseña y apenas se conoce.

Estaremos encantados de que vuelvas a hacer un tour con Your Best Local Guide, y te recomendamos que pruebes el de la Granja de San Ildefonso, un tour de uno de los pueblos de Segovia, que te transportará a la magia de otra época y te hará sentir como la realeza paseando por sus palacios, jardines y amplias plazas.

Segovia
Walking
1 Stop
3h 45m