Fuente Cibeles
La Cibeles está situada en el centro de la ciudad y es el cruce entre dos de las avenidas más importantes, el paseo del Prado y la Calle de Alcalá.
Esta fuente fue una de las obras maestras del artista Ventura Rodríguez. Representa a la diosa Cibeles sobre un carro tirado por leones, estos representan a Hipómenes y Atalanta.
Tiene dos réplicas, una en un barrio de Getafe, llamada “La Cibelina” y otra en Ciudad de México.
Para construirla se usaron 10.000 kilos de piedra madrileña y mármol de Toledo, se tardó unos 5 años en finalizar la obra.
Ha sufrido cambios a lo largo de los años, pero uno de los datos más curiosos es que durante la guerra civil española, se la tuvo que proteger y tapar con sacos de tierra y le pusieron el apodo de “La linda tapada”.
Cada una de las cuatro esquinas que la custodian representa a los barrios de Madrid.
Aunque poca gente la vea, entre todos los detalles que hay en la fuente Cibeles, hay tallada una rana.
Los edificios más importantes que podemos ver son alrededor son el palacio Cibeles, palacio de Buenavista, el Banco de España, y el Palacio de Linares.
Para llegar a nuestro siguiente punto tenemos que ir hacia abajo, dirección Atocha, te esperamos en la fuente de Apolo y las 4 estaciones.
Fuente de Apolo y las 4 estaciones
La fuente de Apolo fue una de las 3 fuentes que encargó Carlos III con la idea de que tanto las fuentes de Cibeles como la de Neptuno apuntasen a la de Apolo para priorizar su importancia. Aunque ahora pasa bastante desapercibida, en su día tenía el honor de marcar la entrada al museo del “Prado”
El pedestal de la fuente refleja alegorías de las cuatro estaciones:
- Primavera, una mujer joven con flores, simboliza el nacimiento del año.
- Verano, una mujer con una espiga de trigo, representa los campos cultivados.
- Otoño, un hombre joven con una corona de uvas.
- Invierno, un anciano, simboliza el final del año y de la vida.
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
El Museo Nacional Thyssen es una joya integrante del asombroso triángulo de museos que conforma el Patrimonio Nacional de la ciudad, también conocido como el Paseo del Arte.
Este museo es como un viaje en el tiempo a través de la pintura europea, desde la mística Edad Media hasta el electrizante siglo XX. Desde los primitivos italianos hasta el efervescente expresionismo alemán, pasando por el impresionismo y el renacimiento alemán, la colección es un deslumbrante tapiz de creatividad.
Con más de mil obras de arte que te cuentan historias de épocas pasadas, pero, ¿cómo llegaron todas estas maravillas aquí y por qué el museo lleva un nombre tan peculiar?
Aquí es donde comienza la intrigante historia, el legado de los distinguidos Thyssen-Bornemisza. Todo empezó con el visionario barón Heinrich en los alocados años 20, reuniendo alrededor de 525 obras maestras. Tras su partida en 1947, las piezas se dispersaron entre sus herederos, solo para ser rescatadas por su hijo, el intrépido barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza, quien las reunió nuevamente a través de sagaces compras familiares.
La Villa Favorita en Lugano, Suiza, originalmente adquirida por su padre para albergar la colección, se volvió pequeña para tanto esplendor. Así, el barón decidió trasladar este tesoro a un nuevo hogar. La cercanía al Museo del Prado y la majestuosidad del Palacio de Villahermosa en Madrid, rehabilitado por el talentoso Rafael Moneo, hicieron que esta fuera la elección perfecta.
Hoy en día, el museo no solo alberga la colección histórica de la familia, sino también la fascinante colección de Carmen Thyssen, una continuación natural que se desliza en la historia del arte como una sinfonía visual. Esta colección privada, una de las más importantes y únicas del mundo, que se desplegó por primera vez su esplendor en 1996 en este mismo museo.
Vas a volver a salir a la calle principal para llegar al siguiente punto, el monumento a los caídos del 2 de mayo, justo encima del Museo del Prado.
Monumento a los caídos del 2 de mayo
Te encuentras en la Plaza de la Lealtad, donde se alza el Obelisco del 2 de Mayo y guarda una historia fascinante.
Imagina que estás en el Campo de la Lealtad, pero en 1808, donde héroes españoles se enfrentaron a la invasión francesa y muchos pagaron el precio con sus vidas. Ahí mismo, surge nuestro obelisco, inicialmente dedicado a esos valientes del Dos de Mayo.
La historia de este monumento es como una montaña rusa. Después de la Guerra de la Independencia, las Cortes querían honrar a las víctimas, pero con el vaivén político, la cosa se postergó hasta el Trienio Liberal. El arquitecto Isidro González Velázquez ganó el proyecto en 1821, pero las idas y venidas políticas hicieron que la construcción avanzara a paso de tortuga hasta 1840.
Saltando a la actualidad democrática, el obelisco abraza a todos los Caídos por España en cualquier época. La llama votiva, símbolo eterno, se modernizó en 1985 en una ceremonia inaugurada por el rey Juan Carlos I.
Mientras vas camino al museo del prado, vas a voltear tu mirada hacia la carretera para ver la fuente de Neptuno desde la acera. Ese será lo siguiente que te vamos a explicar.
Fuente de Neptuno
La Fuente de Neptuno, situada al sur del paseo del Prado, es una de las esculturas urbanas más visitadas de Madrid, por turistas y por madrileños, sobre todo por los fanáticos del Atlético de Madrid.
Es considerada una de las fuentes más bellas del mundo, aunque haya muchas más representaciones como en Italia, México, Francia, Cuba… En España podemos encontrar más fuentes de Neptuno en Barcelona, Valencia, Pamplona y en los jardines del Palacio Real de la Granja de San Ildefonso en Segovia.
Esta fuente ha sufrido un importante deterioro a lo largo de los años que la ha llevado a muchas restauraciones. En una ocasión le colocaron un gracioso cartel que decía “Dadme de comer o quitadme el tenedor”, haciendo referencia a su tridente.
En 1914 robaron el tridente de bronce que sujeta el dios del mar en su mano. En su lugar, el Ayuntamiento decidió colocar otro de hierro dorado para evitar que fuese robado de nuevo.
Cruza desde la acera de monumento a los caídos para llegar a la acera del museo del Prado, pero antes de ir a la puerta principal, explicaremos un monumento a Velázquez que hay justo delante de la entrada al museo.
Monumento a Velázquez
Museo Nacional del Prado
El Museo Nacional del Prado es un referente para los amantes del arte y alberga una de las colecciones más ricas de pinturas españolas e incluso pinturas a nivel mundial.
Dicen que si no has visitado el Prado, no has visitado Madrid.
En sus orígenes solo tenía 311 pinturas y actualmente se exponen en sus 121 salas solo un 16% de las obras que son unas 1.290.
Pero realmente alberga muchas más obras no expuestas, en total unas 8.600 aproximadamente, que pertenecen al museo del Prado y que van rotando en diferentes exposiciones, otras no se ven, ya que están en proceso de restauración o porque no pueden ser expuestas.
Cómo veníamos diciendo en las fuentes, durante la Guerra Civil, había que proteger las obras que tenía el museo del Prado.
Fue el artista Picasso y por aquel entonces director del museo, el que salvaguardó del ataque, gran parte de estas obras, principalmente de El Greco, Goya y Velázquez.
Pero una de las mayores curiosidades de este museo es que maneja las redes sociales como nadie, tiene una cuenta en tiktok y gracias a ello atrae a muchos jóvenes hoy en día. Además de que cuando cumplió 200 años, Google, el buscador más importante de internet, le dedicó un Doodle o felicitación de cumpleaños.
Siguiendo todo recto y a mano izquierda por esta misma acera, llegarás al Jardín Botánico, otro lugar mágico y que merece la pena visitar.
Jardín Botánico
Hace muchos, muchos años, en 1755, el rey Fernando VI decidió crear algo verdaderamente especial para su reino: el Real Jardín Botánico de Madrid. En un lugar llamado la Huerta de Migas Calientes, cerca de la Puerta de Hierro y el río Manzanares, este jardín albergaba más de 2000 plantas recolectadas por un aventurero llamado José Quer en sus viajes por la Península y sus intercambios con otros botánicos europeos.
En 1774, el rey Carlos III, pensó que el jardín merecía un lugar aún más especial. Así que, con la ayuda de arquitectos muy talentosos como Sabatini y Juan de Villanueva, lo trasladaron al magnífico Paseo del Prado, donde se inauguró en 1781. Fue como darle un nuevo hogar lleno de terrazas escalonadas, plantas organizadas al estilo de un botánico llamado Linneo y hasta un invernadero increíble llamado Pabellón Villanueva.
A lo largo de los años, el jardín se convirtió en un lugar mágico donde se enseñaba la increíble ciencia de la botánica. Se organizaban expediciones a lugares lejanos y se creaban herbarios llenos de secretos botánicos.
Sin embargo, como en toda gran historia, hubo momentos difíciles. La Guerra de la Independencia en 1808 trajo días oscuros al jardín, pero gracias a héroes como Mariano de La Gasca, el espíritu científico se mantuvo vivo.
En 1857, otro director, Mariano de la Paz Graells, hizo reformas increíbles, como construir un invernadero con su nombre y hasta un zoológico. Sin embargo, los años 1880 trajeron desafíos: el jardín perdió espacio y un ciclón derribó muchos árboles valiosos.
Entrando en el siglo XX, el jardín se volvió más serio con sus investigaciones, especialmente en el mundo de las setas y los microorganismos. En 1939, se unió al Consejo Superior de Investigaciones Científicas y, en 1942, fue declarado Jardín Artístico.
Pero aquí viene un giro inesperado, ya que en 1974, cerraron las puertas del jardín para hacer mejoras mágicas que restauraron su estilo original. Reabrió en 1981, ¡justo a tiempo para celebrar su bicentenario!
En 1993, se añadió un invernadero moderno, y finalmente, en 2005, el jardín se expandió aún más. Y así, el Real Jardín Botánico de Madrid sigue siendo un lugar lleno de historia, ciencia y belleza, esperando a que todos lo descubran.
Tu siguiente punto está cruzando la avenida, justo en frente, verás una pared con un jardín vertical enorme, que se encuentra justo a la entrada del museo CaixaForum.
CaixaForum Madrid
CaixaForum es una joya cultural y arquitectónica que no puedes perderte en este tour. Es un centro cultural y social gestionado por la Fundación "La Caixa". Este impresionante edificio, ubicado en el Paseo del Prado, fue diseñado por el reconocido arquitecto suizo Herzog & de Meuron y se inauguró en 2008.
Realmente, CaixaForum está en muchas ciudades de España como Barcelona, Girona, Lleida, Macava, Palma, Sevilla, Tarragona, Valencia, Zaragoza y este que tenemos delante.
La estructura de CaixaForum Madrid es una maravilla por sí sola. Con su fachada de hierro oxidado que le otorga un aspecto moderno y vanguardista, el edificio se integra perfectamente en el entorno histórico del Paseo del Prado. La elección de materiales y el diseño creativo hacen de este centro cultural un hito arquitectónico.
Una vez dentro, te sumergirás en un mundo de exposiciones temporales de primer nivel que abarcan arte contemporáneo, fotografía, música y ciencias. La diversidad de las exhibiciones garantiza que siempre haya algo nuevo y emocionante para descubrir. ¡Prepárate para un festín visual y cultural!
Un dato fascinante es que el edificio cuenta con un jardín vertical diseñado por Patrick Blanc, un reconocido botánico. Este muro verde no solo es estéticamente impresionante, sino que también contribuye a la sostenibilidad del entorno.
Para llegar al siguiente punto, dirígete hacia la calle Almadén, gira a la izquierda en la calle Almadén, continúa caminando hasta llegar a la Plaza Emperador Carlos V y el museo Reina Sofía estará a tu derecha.
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
En este lado del Paseo del Arte, se encuentra el Museo Reina Sofía, el tercer punto del triángulo de los museos del Patrimonio. En este museo se atesora una importante colección de arte moderno y contemporáneo español de reconocido valor internacional.
Podrás ver obras de Dalí, Miró y Juan Gris, además de la obra pictórica estrella del museo, El Guernica, uno de los cuadros más importantes del pintor y escultor malagueño, Pablo Picasso, que recuerda el dolor de las víctimas del bombardeo de Guernica el 27 de abril de 1937, sucedido durante la guerra civil española.
Desde el 1 de septiembre de 2023, el museo permite sacar fotografías al famoso cuadro de Picasso, aunque sin utilizar flash ni elementos de estabilización de la imagen, como trípodes o palos para hacer un selfi.
Este lugar va más allá de ser un espacio de observación. Ofrece programas educativos, talleres interactivos y actividades para niños y adultos, fomentando la participación y la inmersión en el arte.
El museo se encuentra en un edificio neoclásico en Atocha, con un pasado que se remonta al siglo XVI, cuando Felipe II lo convirtió en un hospital (Hospital San Carlos). En 1788, bajo el reinado de Carlos III, el arquitecto Francisco Sabatini amplió el edificio. En 1965, tras ser declarado Monumento Histórico – Artístico, cerró como hospital.
En 1986, se abrió el Centro de Arte Reina Sofía, utilizando las plantas 1 y 2 para exposiciones temporales. En 1992, el museo se inauguró oficialmente con la Colección Permanente. En 2001-2005, el arquitecto Jean Nouvel lideró una expansión significativa, añadiendo espacio expositivo, una biblioteca y un auditorio.
Como curiosidad, el museo tiene dos sedes más en Madrid, el Palacio de Velázquez y el Palacio de Cristal en el Parque del Retiro. Estos lugares acogen exposiciones temporales e instalaciones artísticas únicas.
Además de que tiene algo que ya has visto en el punto anterior, este museo también cuenta con un jardín vertical diseñado también por Patrick Blanc.
Sal del Museo Reina Sofía y dirígete hacia el este en dirección a la Calle de Santa Isabel. Gira a la derecha en la Calle de Atocha y continúa caminando. Después de unos minutos, llegarás a la entrada del Parque del Retiro, entra.
Una vez dentro, sigue recto por los senderos y sigue las indicaciones hacia la Puerta del Ángel Caído. La puerta está ubicada en la parte sur del parque.
Puerta del ángel caído
La puerta del ángel caído es una de las 18 puertas de acceso que tiene el parque del retiro, que es lo que vamos a visitar a continuación parada por parada. Puedes hacer el recorrido por tu cuenta o puedes realizarlo con la aplicación.
El nombre de esta puerta hace referencia, real, a ese mundo tenebroso y de supersticiones, se cree que mide 666 centímetros y, por lo tanto, que está asignada al número 666 que está vinculado al “número de la bestia” que dicen las leyendas.
Todo esto ha llevado a que se creen a diversas leyendas y mitos urbanos. Se dice que la ubicación es utilizada en prácticas ocultas y rituales debido a su conexión con la figura del diablo. Sin embargo, esto más bien añade a su aura enigmática que a su historia real.
Más adelante verás la fuente del ángel caído, pero primero te vas a desviar hacia la derecha para hacer un pequeño viaje al plano astral, sobre todo si eres amante del cosmos y el universo. Para ello tienes que llegar al Real Observatorio de Madrid.
Real Observatorio de Madrid
Te vas a adentrar en la fascinante historia del Real Observatorio de Madrid, un monumento científico que despliega sus raíces en la iniciativa de Carlos III y la visión de Jorge Juan.
Su construcción se inició en 1790 en una elevada colina cercana al Parque del Retiro, este observatorio, diseñado por el genio arquitectónico Juan de Villanueva, se erige como un monumento a la exploración celestial.
Este recinto se compone de 3 edificios: el Real Observatorio de Madrid, el telescopio de Herschel y la Sala de las Ciencias de la Tierra y el Universo.
Dentro de este imponente edificio, el Edificio Villanueva, descubre una biblioteca repleta de tesoros literarios y una colección de instrumentos que incluye desde un círculo meridiano de Repsold hasta un espejo pulido por el propio W. Herschel. Sumérgete en la rotación diaria de la Tierra a través del péndulo de Foucault en la rotonda central.
La reconstrucción del telescopio reflector de 60 cm, diseñado por Herschel y destruido en 1808 durante la ocupación napoleónica, te transportará a épocas pasadas. Desde su creación, el Real Observatorio ha desempeñado un papel esencial en campos que abarcan desde la astronomía hasta la geodésica, siendo testigo de avances históricos.
Hoy, alberga las sedes del Observatorio Astronómico Nacional y del Observatorio Geofísico Central, destacando en radioastronomía y en el nuevo servicio de vigilancia volcánica.
Si sigues todo recto por el caminito, llegarás al siguiente punto que es el Telescopio de William Herschel.
Telescopio de William Herschel
Has llegado a una de las partes más interesantes de este pequeño recinto, el telescopio de William Herschel, desgraciadamente la sala interior no es pública, pero se puede visitar de forma privada en grupos de máximo 25 personas.
En al mágico siglo XIX, el telescopio fue diseñado por el visionario William Herschel para el Real Observatorio Astronómico español, era aclamado como el mejor del mundo. Su excelencia residía en los espejos pulidos con una calidad extraordinaria.
Sin embargo, la historia tomó un giro trágico durante la ocupación francesa previa a la Guerra de la Independencia, cuando el armazón del telescopio fue cruelmente destruido. Pero los españoles tuvieron la suerte de guardar los valiosos espejos y los planos originales.
Casi dos siglos después, ya entrando en el siglo XXI, este observatorio pudo volver a montar el telescopio con las piezas que quedaron. Este proyecto fue guiado por el dedicado astrónomo Jesús Gómez, se embarcó en una audaz odisea para resucitar la maravilla científica perdida.
Según sales del telescopio, a la derecha está la Sala de las Ciencias de la Tierra y el Universo, el siguiente punto que te vamos a explicar. Acércate al edificio para escuchar el audio.
Sala de Ciencias de la Tierra y el Universo
Este último edificio es la Sala de Ciencias de la Tierra y del Universo, se inauguró en enero de 2010, y construido en el año 2005 diseñado por el arquitecto Antonio Fernández Alba, Premio Nacional de Arquitectura en 1963 y 2003 y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Su interior está dividido en cuatro temáticas diferentes como son la Astronomía, la Cartografía, la Geodesia y la Geofísica, podemos observar una muestra de la valiosa colección de instrumentos utilizados por el Real Observatorio y por el Instituto Geográfico Nacional a lo largo de los siglos XIX y XX.
Desgraciadamente, la visita a esta salda está reservada exclusivamente para centros educativos públicos, concertados y/o privados que impartan títulos oficiales, a partir de 3º ESO, regulados por la Ley Orgánica de Educación y la Ley Orgánica de Universidades.
Vas a continuar hacia el huerto francés del Retiro. Para ello vas a volver al camino principal y vas a ir hacia la derecha, sumergiéndote en las profundidades del parque.
La Noria del Huerto del Francés
La Noria del Retiro, un fascinante testimonio de la historia del parque, revela sus secretos más recientes y antiguos. Originalmente construida para abastecer agua a los jardines y estanques en las afueras de la ciudad, esta rueda hidráulica ha sido testigo de siglos de transformación.
Descubierta en 2015, la Noria del Huerto del Francés es una reconstrucción reciente que brilla con el esplendor de su diseño original, gracias a una cuidadosa restauración en 2020. Las excavaciones entre 1996 y 2000 revelaron no solo la noria, sino también una alberca, una pileta de decantación y túneles intrigantes que podrían conectar la zona con la glorieta de Atocha.
Sin embargo, la historia se entrelaza aún más con la desaparecida Fábrica de Porcelana del Buen Retiro, ubicada donde hoy se erige la estatua del Ángel Caído. La fábrica, impulsada por el empeño de Carlos III, rivalizó con las mejores de Europa, gracias a las norias que la abastecían con agua, siendo la Noria del Retiro una de las protagonistas.
La Fábrica de Porcelana, con aproximadamente medio siglo de esplendor, sucumbió durante la Guerra de la Independencia en 1812. Convertida en cuartel francés y punto de observación, la fábrica fue bombardeada por las tropas anglo-españolas dirigidas por Wellington. Este ataque no solo marcó el fin de la fábrica, sino que dejó bajo los escombros piezas que ahora adornan el Palacio Real de Madrid y el Palacio Real de Aranjuez.
Estas piezas de porcelana de la Fábrica Real de Porcelana de Madrid, las podemos encontrar en el museo Arqueológico Nacional, como el centro de flores de la imagen, que a día de hoy perdura conservado en ese museo.
Vuelve a salir a la calle principal, a la derecha, y dirígete hasta la fuente del ángel caído, que es el siguiente punto que vamos a explicar.
Fuente del Ángel caído
La intrigante estatua del Ángel Caído en el Parque del Retiro de Madrid destaca como una de las esculturas urbanas más peculiares de la ciudad. Aunque se le atribuye erróneamente la singularidad de ser la única representación del demonio en el mundo, su aura misteriosa y su ubicación a supuestos 666 metros sobre el nivel del mar añaden un toque de enigma.
Creada por Ricardo Bellver, inspirado en versos de "El paraíso perdido" de John Milton, la escultura fue reproducida en bronce por iniciativa del rey Alfonso XII y exhibida en la Exposición Universal de París en 1878. Donada posteriormente al Ayuntamiento, la condición para su exhibición era un pedestal digno de su categoría.
La estatua representa un ángel desnudo en el momento de su caída sobre un tronco cortado, con una serpiente enroscada en su pierna, simbolizando la transformación en Lucifer. La expresión inusual de la figura, retorcida hacia atrás con gesto de dolor y posiblemente de odio o humillación, añade profundidad a la escultura.
Elevándose sobre un pedestal octogonal en medio de un estanque circular, la base presenta cabezas de monstruos y figuras simbólicas de las que fluye agua. Rodeado por un cuidado ajardinamiento, el conjunto aporta una mezcla única de belleza y misterio.
La leyenda de los 666 metros sobre el nivel del mar, asociados al número de la Bestia, añade un toque morboso a la obra, contribuyendo a la fascinación que rodea a esta representación del Ángel Caído.
Vas a rodear la fuente del ángel caído y vas a salir por el paseo de Uruguay que queda de frente al camino por el que has venido, una vez cojas esa calle, unos metros más adelante tienes un pequeño caminito hasta la rosaleda de Cecilio Rodríguez.
La Rosaleda (Cecilio Rodríguez)
En 1915, Cecilio Rodríguez, Jardinero Mayor de la Villa, diseñó la Rosaleda del Retiro, inspirándose en jardines europeos y los Bois de Boulogne en París. Anteriormente, en este lugar, existió un invernadero cedido por el Marqués de Salamanca, y antes de eso, un estanque donde se podía patinar en invierno.
A pesar de la perfección de sus setos, caminos y variedad de rosas, la Guerra Civil llevó a la reconstrucción de la Rosaleda, y se optó por construir una nueva en el Parque del Oeste. Esta última, establecida en 1956, acoge el Concurso Internacional de Rosas Nuevas, con una configuración botánica más rigurosa.
La Rosaleda del Retiro, aunque más antigua, sigue siendo accesible debido a su ubicación central. Con menos de una hectárea, tiene forma elíptica y parterres simétricos, rodeada por un seto perimetral con cuatro aberturas de acceso. El mantenimiento y la limpieza son meticulosos, con incorporaciones constantes.
En su centro, hay un pequeño estanque y dos fuentes de piedra caliza blanca a los lados, ofreciendo un ambiente relajante con hilillos de agua que contribuyen a la serenidad del entorno. Estas fuentes son la fuente de Cupido y la fuente del Fauno.
Sal de nuevo por donde has entrado, vuelve al paseo de Uruguay y sigue por la derecha hasta llegar al cruce con el paseo de Fernán Núñez, subirás unos metros por esa calle y a la derecha llegarás a los Jardines de Cecilio Rodríguez.
Jardines de Cecilio Rodríguez
Los Jardines de Cecilio Rodríguez, un oasis de serenidad dentro del Parque del Retiro en Madrid, son un secreto bien guardado. Este recinto vallado es un remanso de paz donde apenas unas pocas personas se aventuran, creando un ambiente de silencio y naturaleza que lo hace excepcional.
Con elementos encantadores como pequeños estanques, esculturas, enredaderas, pérgolas y pavos reales que despliegan sus plumas, estos jardines son un escape perfecto después de visitar la animada Feria del Libro de Madrid o dar un paseo en barca en el Estanque Grande.
El diseño armonioso de los jardines, creado por Cecilio Rodríguez en la década de 1940, ofrece una experiencia de absoluta calma. La elegante Venus romana en la entrada norte y la Fuente de las Gaviotas en el pequeño estanque, un regalo de la embajada noruega, añaden encanto a este rincón tranquilo.
En el centro del recinto, una estatua conmemora a Cecilio Rodríguez, Jardinero Mayor, quien transformó y embelleció el Parque del Retiro, incluyendo la remodelación de la Casa de Fieras y la creación de la Rosaleda.
Estos jardines, antes utilizados en eventos oficiales del Ayuntamiento, ahora están disponibles para eventos privados desde 2013, permitiendo a la ciudadanía disfrutar de este oasis histórico.
Tu siguiente punto es el palacio de cristal, para ello vamos a salir al paseo Fernán Núñez y en vez de adentrarte por el camino que está a la misma altura de los jardines de Cecilio, vas a subir un poco por el paseo hasta el siguiente caminito a la derecha.
Según avances por ese caminito, llegaremos a un estanque con el palacio de cristal de fondo.
Palacio de Cristal
Una imagen icónica del Parque del Retiro es la del Palacio de Cristal, que destaca como un pabellón singular, desprovisto de habitaciones o adornos, su esencia radica en la fusión de hierro y cristal, permitiendo que la luz penetre por todas sus paredes y bóvedas, ideal para exposiciones.
El Palacio de Cristal, construido en 1887 para albergar una exposición de plantas exóticas, refleja la inspiración de Ricardo Velázquez Bosco en el Crystal Palace de Londres.
La estructura, mayoritariamente de hierro, con una entrada de granito y columnas jónicas, sigue la forma de una iglesia gótica en trébol, con una imponente cúpula central de 24 metros. Decorado con azulejos de Daniel Zuloaga, el Palacio de Cristal ha evolucionado de su propósito inicial a albergar exposiciones de arte contemporáneo programadas por el Museo Reina Sofía.
La verdadera magia del Palacio de Cristal reside en su armonía con el entorno. Para hacer la foto perfecta sería desde cierta distancia, con el estanque enmarcando la escena y la vegetación añadiendo color.
El palacio de Velázquez se encuentra encima del palacio de Cristal, por lo que nos vamos a dirigir hacia arriba, cerca del estanque grande.
Palacio de Velázquez
El palacio de Velázquez fue diseñado por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco para la Exposición Nacional de Minería de 1883, se ha mantenido en el tiempo como único vestigio de aquel evento. La elección del apellido de su creador para el nombre del edificio, junto con la presencia de la efigie de Diego Velázquez en la fachada, agrega un toque de confusión.
Ricardo Velázquez Bosco, responsable también del cercano Palacio de Cristal, es una figura destacada en la arquitectura madrileña del siglo XIX. El Palacio de Fomento y su papel como profesor en la Escuela de Arquitectura, donde influyó en estudiantes notables como Antonio Palacios, añaden a su legado. Palacios, responsable de obras impresionantes como el Palacio de Cibeles, el Instituto Cervantes y el Círculo de Bellas Artes, se formó bajo la tutela de Velázquez.
El Palacio de Velázquez, compuesto de ladrillo, hierro y cristal, destaca por su gran espacio diáfano iluminado naturalmente por bóvedas de cristal. La entrada sur, con su escalinata de mármol blanco y detalles de animales mitológicos, es especialmente llamativa. Las cerámicas de Daniel Zuloaga, presentes en las fachadas y el pórtico, contribuyen a la decoración, al igual que en otros edificios emblemáticos de Madrid.
Según sus responsables actuales, el edificio, de estilo neorrenacentista, destaca por su planta amplia, cubierta con bóvedas de hierro y luz natural gracias a su superficie acristalada.
Ahora vamos a hacer un pequeño desvío y vas a dejar la parte más icónica del retiro para terminar la visita con un buen sabor de boca y te vas a desviar hacia la fuente de la alcachofa.
Fuente de la alcachofa
Esta fuente que tenemos aquí, tiene un nombre muy curioso, es la fuente de la alcachofa. Inicialmente ubicada en la glorieta de Atocha, esta joya de granito y piedra blanca fue un punto de referencia imperdible para los viajeros que llegaban a Madrid en tren durante el reinado de Carlos III. ¡Imagínense, era uno de los primeros monumentos que saludaban a los recién llegados!
Como parte del proyecto de embellecimiento del Salón del Prado por Ventura Rodríguez, esta fuente barroca encantadora se trasladó en 1880 a la plaza de Honduras del Retiro, cerca de la Fuente de los Galápagos y el Estanque. ¡Un rincón encantador del Retiro!
Sumérjanse en la exquisita arquitectura barroca, donde dioses marinos, elementos vegetales y, por supuesto, el agua, dan vida al monumento. En la cima, una alcachofa, apreciada no solo como planta, sino también por sus propiedades medicinales y como manjar. Sobre el pilón circular, un Tritón y una Nereida sostienen con gracia el escudo de armas de Madrid.
En 1987, como parte de la renovación de la glorieta de Carlos V, se tomó la acertada decisión de embellecer el centro de la plaza con una deslumbrante reproducción en bronce de la Fuente de la Alcachofa.
Vas a rodear la fuente de la alcachofa y vas a salir por el camino de en frente para ir dirección del jardín del parterre. Tu siguiente parada.
Jardín del Parterre
Este es el jardín del Parterre y aunque a veces se etiqueta como "francés" debido a su estilo reminiscente de Versalles y al objetivo original de darle un toque francés al Retiro, es innegablemente español.
De acuerdo con la información proporcionada en los carteles del parque, el Parterre se describe como un jardín llano con un diseño de planta basilical, con un cuerpo central prolongado en un ábside y dos lados que contienen estanques. En la base de este ábside se erige el monumento a Jacinto Benavente, laureado con el Premio Nobel de Literatura en 1922.
Junto a este monumento, en el lado norte del Parterre, encontramos otro, un tanto más pequeño, dedicado a su padre, Mariano Benavente, considerado el primer pediatra español. Este busto fue inaugurado en 1886, un año después de su fallecimiento. En la misma línea, pero en el lado sur, hay otro similar dedicado al doctor Ángel Pulido Fernández, médico y senador español que, en las primeras décadas del siglo XX, abogó por la aproximación de las comunidades sefardíes a España.
En un extremo del Parterre, a la izquierda, al entrar por la puerta de Felipe IV, se destaca el ahuehuete, también conocido como Ciprés Calvo. Se dice que este árbol ha estado allí desde antes de la reforma que dio origen a estos jardines e incluso podría ser un residente del lugar desde la fundación misma del Parque del Retiro. En caso de ser así, sería el árbol más antiguo de Madrid, con una vida que abarca cuatro siglos. El ahuehuete, debido a sus dimensiones y majestuosidad, sobresale entre la planicie y la escasa altura de los demás árboles del jardín, rompiendo la simetría del conjunto.
Vamos a salir por la misma zona por la que hemos entrado, y nos vamos a dirigir hacia la joya de la corona de este parque, el estanque grande. Primero lo veremos de lejos y luego lo vas a rodear para ver los monumentos de cerca.
Estanque Grande
En el corazón de este precioso parque descubrirás un gran estanque que se ha convertido en el punto de encuentro favorito de los madrileños para disfrutar del sol y dar un paseo en barca.
Construido allá por los años 1634-1636 por el genial arquitecto Cristóbal de Aguilera, este estanque fue el epicentro del jardín del palacio de recreo del Buen Retiro. A lo largo de la historia, ha sido testigo de espectáculos acuáticos impresionantes, desde batallas navales hasta paseos en barca de los reyes y su corte.
En esa época dorada, incluso estaba conectado por una ría con la ya desaparecida capilla de San Antonio de los portugueses, ¡y el Retiro hasta tenía su propio astillero para construir barcos! En el centro, se alzaba una isla elíptica perfecta para representaciones teatrales o musicales.
Siguiendo la línea del tiempo, en este mismo lugar, Farinelli, un cantante de ópera muy particular que perteneció a los Castrati, deslumbró con su voz a la corte de Felipe V, y más tarde, en 1902, el majestuoso monumento a Alfonso XII se erigió como un hito destacado de la arquitectura historicista.
Hoy en día, el estanque ofrece una gama de actividades en el Centro Deportivo Municipal Estanque del Retiro. Desde paseos en barcas de remo (con opciones accesibles para personas en silla de ruedas) hasta emocionantes aventuras en piragua y barco solar. ¡Incluso hay entrenamientos de remo y piragüismo de clubes locales! Así que, si estás por Madrid, ¡un paseo en barca en el Retiro es una experiencia que no te puedes perder!
Vas a rodear el estanque por el lado izquierdo, para acercarte a los monumentos que has observado de lejos y verlo más en detalle, nos vemos al otro lado del estanque.
Monumento a Alfonso XII
Este es el increíble monumento dedicado al rey Alfonso XII. Fue inaugurado en 1922 y se inspira en los realizados a Víctor Manuel II en Roma y a Guillermo I en Berlín.
El monumento, diseñado por el arquitecto catalán José Grases Riera, tiene una forma espectacular con una torre-mirador que ofrece una vista de 360 grados.
La estatua gigante del rey a caballo, obra del escultor Mariano Benlliure, es impresionante, ¡mide más de 20 metros! También hay un estanque y una escalinata.
Recientemente, el Ayuntamiento decidió restaurarlo y darle un toque fresco para celebrar dos años como Patrimonio Mundial del Paisaje de la Luz. Además de que se pueden realizar visitas guiadas al mirador con el programa de Pasea Madrid.
Si te das la vuelta y sigues todo recto, dejando de espaldas el monumento a Alfonso XII, llegarás al monumento del General Martínez Campos, tu siguiente parada.
Monumento al General Martínez Campos
Este es un monumento muy especial llamado el Monumento Ecuestre al General Martínez Campos. Consta de tres partes: un pedestal de mármol blanco, una gran roca y una estatua del general a caballo.
El pedestal es como una plataforma que eleva y protege la estatua. Está hecha de bronce y muestra al general deteniendo su caballo en lo alto de un risco. La ropa del general, la expresión en su rostro y hasta los detalles del caballo son muy realistas.
Este monumento fue creado por un artista que ya te irá sonando porque hemos hablado de él, llamado Benlliure, y mucha gente piensa que es una de las mejores estatuas ecuestres de la época.
Fue inaugurado en 1907 y es un recordatorio importante de un momento histórico en España, cuando se perdieron los últimos vestigios del Imperio Colonial.
Este monumento es como un pedacito de la historia que podemos ver y tocar en pleno corazón de Madrid.
Sal de frente a la calle principal, Paseo de Fernán Núñez, y sube hacia arriba, todo recto, a mano derecha podrás ver una pequeña casita de cuento, llamada Casita del pescador, acércate para saber más de ella.
Casita del Pescador
La Casita del Pescador es uno de los caprichos que el rey Fernando VII promovió en el Reservado del Parque del Retiro o zona que delimitó del uso público para su real disfrute y el de su familia. Las obras empezaron en 1817, posiblemente siguiendo el proyecto del arquitecto mayor de Palacio, Isidro González Velázquez, autor documentado de otros de los caprichos de la zona.
No obstante, el director de este jardín romántico sería Bernardino Berogán, encargado del mantenimiento del conjunto y de sus construcciones, como esta casita para reposo real, emplazada sobre la isla central de un estanque donde se podía pescar.
Después de la Guerra Civil, la plataforma de la isla sería rodeada con una verja metálica, para sustituir a la antigua, posiblemente de entramado de madera.
La Casita del Pescador es una de esas sorpresas que te dibujan una sonrisa. Es graciosa y coqueta.
Durante años permaneció abandonada, sin función alguna, luego se destinó como Oficina de Información Turística y ahora desde el Ayuntamiento acaban de anunciar que se va a utilizar para acoger el Centro Municipal de Adopción de Mascotas.
Vas a volver a salir a la calle principal de Fernán Núñez, a la derecha, para dirigirte al monumento de Cuba, que es el siguiente punto que vamos a explicar.
Monumento a Cuba
En 1929, Madrid decidió construir un monumento en El Retiro para honrar a la República de Cuba. Cuba respondió construyendo uno en memoria de un soldado español en Santiago de Cuba. Después de algunos contratiempos, el monumento se inauguró en 1952, coincidiendo con el aniversario de la llegada de Cristóbal Colón a Cuba.
El monumento tiene tres partes en forma de cruz con figuras curiosas como iguanas y galápagos. También muestra una carabela con surtidores de agua, escudos de Cuba y los Reyes Católicos, y estatuas de Isabel la Católica y Cristóbal Colón.
En la parte superior, una figura femenina representa la República de Cuba. En resumen, el monumento cuenta la historia de la relación entre España y Cuba de una manera única y divertida. ¡Una mezcla de historia y arte en El Retiro!
Siguiendo todo recto por la calle principal, antes de llegar a la siguiente fuente, a mano derecha podrás ver un pequeño y precioso quiosco de música, que será el siguiente punto que vas a escuchar.
Templete del Retiro
El templete del Retiro es un rincón musical de la época dorada de la Zona de Recreo del Parque del Retiro, establecida en 1905. Era un lugar cerrado y exclusivo, solo accesible desde la Puerta de Hernani, donde tenías que soltar unas monedas para entrar, ¡todo un lujo!
Al principio, este quiosco albergaba bandas militares y la Sociedad de Conciertos dirigida por el maestro Ricardo Villa, dándole su nombre a la glorieta.
En 1906, el Ayuntamiento organizó un concurso para renovar el lugar, exigiendo un nuevo quiosco con espacio para cien músicos, y así fue. Este no fue el único cambio, sino que la última actualización en 2004, cuando cambiaron el césped circundante por adoquines, añadieron nuevos tilos y le dieron un toque fresco a los viejos castaños.
Este quiosco de música es como una sinfonía arquitectónica que ha evolucionado a lo largo del tiempo, manteniendo su esencia mientras se adapta a los cambios del siglo.
Para llegar a la fuente de los Galápagos, tienes que salir a la calle principal y girar a la derecha, por Paseo del Estanque, llegarás a la siguiente parada.
Fuente de los Galápagos
Esta fuente, también conocida como "de los Galápagos" o también como la fuente de Isabel II, fue creada para celebrar el primer cumpleaños de la futura reina Isabel II en 1830. Diseñada por el arquitecto Francisco Javier de Mariategui, la fuente fue ejecutada por el escultor José Tomás y el broncista Eugenio Alonso. Inaugurada en 1832, sufrió reformas en 1860 y, curiosamente, fue trasladada al Parque del Retiro en 1878.
Su reubicación fue una tarea meticulosa a cargo del arquitecto José Urioste y Velada, quien conservó con precisión la esencia original de la fuente, ahora ubicada en la encantadora Glorieta de la China.
Te vas a dirigir hacia la puerta para salir del parque, pero antes, a mano izquierda, vas a ver un edificio muy curioso que es un teatro de títeres. Para saber más camina hacia él.
Teatro de Títeres
Este edificio que tenemos a mano izquierda, que tiene como unas gradas, es un teatro de títeres donde se hacen funciones en diferentes fechas del mes.
Los espectáculos se gestionan por el Teatro de Títeres de El Retiro del Ayuntamiento de Madrid, cuya misión es la de ser sede de un programa cultural de referencia local, nacional e internacional del teatro de títeres, marionetas y objetos.
Cuenta con una programación anual permanente, al aire libre y de acceso gratuito. Hay función todos los fines de semana del año, en horario de mañana en invierno y por la tarde en época estival.
A lo largo del año organiza ciclos específicos y actividades dirigidas a difundir el arte del teatro de títeres en todas sus formas. También se implica en la formación de nuevos profesionales que aporten visiones distintas a este maravilloso arte.
Te vas acercando al final de este recorrido, la penúltima parada es la puerta que tienes al fondo de este último tramo del parque, acércate a ella para descubrir más sobre ella.
Puerta Real
Esta entrada de estilo neoclásico, diseñada por el arquitecto principal Francisco Sabatini a finales del siglo XIX, adopta la forma de un arco de triunfo. Su creación fue impulsada por el deseo del rey Carlos III de trasladar el Jardín Botánico, concebido por su hermano Fernando VI en el Soto de Migascalientes junto al río Manzanares, a su ubicación actual en el sur del Real Sitio del Buen Retiro, como parte del proyecto de reforma del Paseo del Prado.
Elaborada con hierro forjado y granito, la puerta presenta tres vanos: uno central en forma de arco y dos laterales más pequeños con estructura adintelada. El espacio central, cerrado posteriormente con una reja metálica, está enmarcado por dos columnas dóricas sobre plinto que sostienen un entablamento, friso, cornisa y frontón, siguiendo el estilo de construcciones clásicas. Durante la restauración del Jardín Botánico en 1976, se añadieron dos garitas de piedra de planta circular y abovedadas.
Aunque actualmente permanece cerrada, la puerta se erige como un elemento decorativo y monumental en el Paseo del Prado, recordando la historia y la elegancia de su diseño neoclásico.
Sal del parque del Retiro y justo delante tendrás uno de los símbolos más importantes y emblemáticos de Madrid, la puerta de Alcalá y último punto de este fantástico recorrido.
Puerta de Alcalá
La puerta de Alcalá fue construida para conmemorar la llegada de Carlos III en calidad de rey. Este vino desde Nápoles, desembarcando en Barcelona, y hasta Madrid.
Es uno de los símbolos arquitectónicos más emblemáticos de Madrid. Se levanta como un arco de triunfo, para dar la bienvenida y acoger cálidamente a quienes llegan a la ciudad.
Es el primer arco de triunfo construido en Europa tras la caída del Imperio Romano. Después llegaron otros también de fama internacional, como el arco de triunfo de París o la Puerta de Brandemburgo de Berlín.
Esta puerta es tan importante y simbólica que le hicieron una canción, concretamente dos artistas: Ana Belén y Víctor Manuel. Y por si fuera poco, fue número 1 de top ventas en el año 1986. “Mírala, mírala, mírala, míralaaaaaaa… La puerta de Alcalá”, “Ahí está, ahí está, viendo pasar el tiempo, la puerta de Alcalá”
¡Y así concluimos el tour por Madrid Ilustrada! Desde la emblemática Fuente de Cibeles hasta la imponente Puerta de Alcalá, has explorado la riqueza cultural y artística de esta ciudad.
Desde Your Best Local Guide esperamos que hayas disfrutado tanto como nosotros guiándote a través de los tesoros de Madrid.
Para completar tu experiencia por Madrid te recomendamos los tours de Madrid Nocturno y el de Madrid Centro.
¡Gracias por ser parte de esta experiencia única! ¡Hasta la próxima aventura!